María San Juan, en una imagen de archivo con su exmarido./

María San Juan, en una imagen de archivo con su exmarido./ E.E.

Tribunales

Archivan la denuncia de María San Juan contra el juez que la llamó 'bicho' por basarse en una prueba ilícita

La grabación en la que se oye al magistrado de violencia de género referirse a la modelo en términos ofensivos vulneró el derecho a la privacidad.

El promotor de la acción disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial, Ricardo Conde, ha archivado la denuncia que la modelo María San Juan interpuso hace cuatro meses contra el magistrado Francisco Javier Martínez Derqui, titular de un Juzgado de Violencia contra la Mujer de Madrid, por los términos ofensivos con los que se refirió a ella durante una conversación privada con la fiscal y la letrada de la Administración de Justicia.

Martínez Derqui tramitaba la denuncia por maltrato y coacciones interpuesta por María San Juan contra su exmarido. Tras la celebración de la vista y una vez que todas las partes habían abandonado la sala de audiencias, el juez intercambió impresiones con la representante de la Fiscalía y la letrada de Justicia, utilizándose expresiones que denotaban que ninguno de ellos daba credibilidad a la denuncia.

"Está todo preparado"

La letrada de Justicia comentó, en referencia a la denuncia de San Juan, que "no sé yo si no está un poco preparado, no?". "Todo", contestó el juez, que se refirió a la denunciante como "bicho" e "hija puta".

La conversación fue captada por el sistema de grabación instalado en la sala de audiencias, que no fue desconectado, como correspondía, al finalizar el acto judicial. San Juan accedió a ella al solicitar una copia de la grabación de la vista e interpuso una denuncia disciplinaria contra Martínez Derqui por trato desconsiderado.

El magistrado se abstuvo de dictar sentencia en el proceso iniciado por la modelo contra su expareja. La juez que le sustituyó, Inmaculada López Candela, archivó la denuncia de San Juan el pasado diciembre al no da por acreditados los hechos afirmados por la mujer, entre ellos que se encontraba "aterrorizada" por las supuestas amenazas de su exmarido.

La denuncia contra el magistrado también ha acabado en archivo. En una extensa resolución basada en la doctrina establecida por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el Tribunal Constitucional, el promotor de la acción disciplinaria explica que no le está permitido tener en cuenta la grabación para sancionar al juez porque es una prueba ilícita que no puede surtir efecto alguno.

El promotor afirma la "objetiva e incuestionable incorrección" de las expresiones utilizadas por el juez pero destaca que se produjeron en una "conversación privada", en un contexto de "indudable privacidad, convencidos [los interlocutores] de que los únicos receptores eran los allí presentes al haber finalizado el acto judicial y desalojada la sala".

Fueron manifestaciones "sólo explicables en un marco de estricta intimidad y confianza", por lo que su utilización como prueba en un procedimiento sancionador vulneraría el derecho fundamental a la privacidad, "que implica la existencia de un ámbito propio y reservado frente a la acción y el conocimiento de los demás".

"Dicho vídeo, como medio probatorio, carecería de validez en el seno de un expediente disciplinario al haberse obtenido con vulneración de derechos fundamentales", concluye el promotor de la acción disciplinaria, que señala que el hecho de ser una prueba ilícita "le priva de todo valor".

Recuerda, en este sentido, que el artículo 11 de la Ley Orgánica del Poder Judicial establece que "no surtirán efecto las pruebas obtenidas, directa o indirectamente, violentando los derechos o libertades fundamentales".