Los seis miembros del colectivo vegano Straight Edge Madrid (SXE MAD) respiraron tranquilos el pasado 8 de mayo cuando supieron que la Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitaba dos años de prisión por enaltecimiento del terrorismo para ellos. Una pena mucho menor de la que les podría haber caído por los delitos por los que les procesó la jueza Carmen Lamela, titular del juzgado central de instrucción número tres de la Audiencia Nacional, en 2016: integración en organización terrorista, tenencia o depósito de sustancias o aparatos explosivos y daños o estragos con finalidad terrorista, castigados con más de 30 años de prisión.

Dichas imputaciones contra Juan Manuel Bustamante Vergara, Francisco Javier Martínez Aguilar, Borja Marquerie Echave, Candela Betancort Bosch, David Daniel Budziszewski González y Diego Hernández Prieto fueron consecuencia de una investigación policial contra ellos que incluyó el registro de sus viviendas a raíz del incendio de una sucursal de La Caixa en el centro de Madrid.

La Policía elaboró un informe tras el registro de sus viviendas y concluyó que guardaban material para la fabricación de explosivos. Sin embargo, un informe pericial elaborado por la Comisaría General de Información de dicho Cuerpo concluyó que el material encontrado -entre el que había petardos que se pueden adquirir en tiendas de juguetes, cerillas, caldo de lombarda, lejía o bicarbonato sódico- "no son idóneos por sí solos para la elaboración de artefactos explosivos o incendiarios".

A prisión durante más de un año

Uno de los jóvenes acusados de todos estos delitos, Juan Manuel Bustamante Vergara, alias 'Nahuel', llegó a ingresar en prisión preventiva, donde estuvo más de un año privado de libertad a raíz de la mencionada investigación. 

La Policía consideró probado que todos constituían "una organización criminal con finalidad terrorista que lleva a efecto sus acciones de naturaleza preferentemente violenta con la intención de actuar contra el Estado y subvertir el orden constitucional".

Consideró probado también que habían participado en la ocupación de inmuebles para hacer propaganda anarquista, en el incendio de sucursales bancarias y en los disturbios violentos y desórdenes públicos ocasionados tras la denominada 'Marcha de la Dignidad' de marzo de 2015.

Vídeos y publicaciones en redes sociales

Sin embargo, la fiscal María Antonia Sanz Gaite se ha limitado a "las pruebas que realmente hay" contra los procesados, como han manifestado fuentes de la Fiscalía a EL ESPAÑOL y sólo ve un delito de enaltecimiento del terrorismo atribuible a cada uno de los acusados, para los que solicita dos años de prisión.

El Ministerio Público ha descartado por tanto las imputaciones policiales que sirvieron a la jueza para procesarles. El mencionado delito de enaltecimiento se circunscribe, según la Fiscalía, a los mensajes colgados por el colectivo Straight Edge en sus redes sociales así como los vídeos creados por ellos mismos y difundidos en Youtube.

Entre estos mensajes publicados en su página web se encuentra una fotografía con una pintada en una oficina de Bankia en la que puede leerse: "Arderán vuestros cajeros" u otra fotografía en otra sucursal de Bankia en la que ponía: "Capitalistas XAX asesinos". También un vídeo titulado "Lucha sin miedo" en el que se recogían imágenes de los disturbios violentos del barrio burgalés de El Gamonal de, con contendores ardiendo. Haciendo uso de esas imágenes, incitaban a la violencia con el siguiente mensaje: "Cuando la injusticia es insportable, revelarse es una respuesta natural a la violencia institucionalizada del Estado. Negarse a ella sería responsabilizarse de la miseria y su violencia".