Los delitos de odio en España descienden, pero no los relacionados por discriminación por razón de sexo.

Los delitos de odio en España descienden, pero no los relacionados por discriminación por razón de sexo. Fernando Ruso

Sociedad SEGÚN INTERIOR

Los delitos de odio por discriminación de sexo y género se disparan un 70%

La reforma del Código Penal de 2015 explica este aumento. Internet, seguido del teléfono móvil, es el medio más habitual para difundir discursos de odio. 

Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y las autonómicas registraron en 2016 un total de 1.272 incidentes por delitos de odio, un 4,2 % menos que en 2015, aunque los relacionados con discriminación por sexo y género subieron un 70,8 %, debido sobre todo a la reforma del Código Penal de 2015.

Así lo ha explicado el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, en la rueda de prensa en la que ha presentado el cuarto informe sobre incidentes relacionados con delitos de odio en España, correspondiente al año pasado.

El informe refleja que la mayoría de los ocho tipos de incidentes que se recogen han descendido, como los relacionados con el antisemitismo (-22,2%), la aporofobia o ataques a los indigentes (-41,2 %), los creencias religiosas (-32,9 %), el racismo y la xenofobia (-17,6 %) o contra la ideología (-15,9).

Sin embargo los problemas relacionados con la discriminación por género o sexo ascienden un 70,8 % al pasar de 24 denuncias en 2015 a 41 en 2016, aunque el ministro ha precisado que este incremento se debe en realidad a la reforma del Código Penal de 2015 que tipificó estos hechos como delito, de manera que se computan desde mediados de ese año

Zoido ha destacado que el Ministerio del Interior ha puesto en marcha una encuesta para la víctimas de delitos de odio, que se podrá cumplimentar hasta septiembre desde la página web, con el fin de "obtener una radiografía lo más exhaustiva posible de todas las conductas discriminatorias que tienen lugar en la sociedad".

Ha hecho hincapié asimismo en que España ha avanzado mucho en la denuncia y persecución de los delitos de odio, que una vez denunciados se resuelven en la mayoría de los casos.

Internet, seguido de los teléfonos móviles es el medio más utilizado para difundir el discurso del odio.