David Calle durante una de sus clases de Matemáticas

David Calle durante una de sus clases de Matemáticas

Sociedad

El español nominado a los Nobel de Educación: de ingeniero en paro a profesor youtuber

David Calle aspira al prestigioso Global Teacher Prize 2017, dotado con un millón de dólares, tras poner en marcha su academia.

Joaquín Vera

“Lo importante no es que mis alumnos sean los mejores, sino que lleguen a lo mejor que puedan ser”. Con esa frase se puede resumir la filosofía educativa que aplica cada día el madrileño David Calle a los miles de estudiantes que siguen sus lecciones magistrales a través de YouTube. Clases multitudinarias de Matemáticas, Física, Química y Tecnología para chavales de ESO y Bachillerato que han llamado la atención del jurado del prestigioso Global Teacher Prize 2017, el conocido como Nobel de la Educación, ya que lo han situado como uno de los 50 mejores decentes internacionales de este 2016.

Calle es el único español que se encuentre en esta selecta lista de los 50 mejores maestros y el segundo docente de nuestro país que consigue colarse en este ránking después de que hace dos años César Bona lo consiguiera, aunque finalmente no se alzase con el premio. No obstante, mientras que Bona daba clase en 5º de Primaria en un colegio público de Zaragoza, Calle ni tan siquiera tiene la diplomatura en Magisterio: se ha ganado el reconocimiento gracias a sus clases online, donde además de explicar cómo se hacen ecuaciones o integrales, resuelve las dudas de cientos de adolescentes.

Este madrileño que acaba de cumplir 44 años cuenta a EL ESPAÑOL -horas después de conocer la lista de nominados- que estudió Ingeniería en Telecomunicaciones a la vez que impartía clases en una academia para sacarse unos ahorros. Cuando logró el título estuvo unos años trabajando como ingeniero y consultor pero a los 30 años, coincidiendo con una época de crisis en el sector, fue despedido y volvió a la academia de su vida universitaria. “Qué pena que tengas que trabajar dando clase siendo ingeniero”, recuerda que le decían desde su entorno.

Pero nada más lejos de la realidad. Fue durante esa época cuando se convenció de que su verdadera vocación era la docencia. Así que montó su propia academia en su pueblo al sureste de Madrid: “No cambiaría el dar clases por volver a programar móviles por nada del mundo. Podría estar ganando más pasta como ingeniero, pero no todo en la vida es el dinero”.

100 millones de visitas en 5 años

Lección a lección se dio cuenta de que “no tenía tiempo para explicarles a los chicos todo lo que necesitaban”. Y para poner remedio a esta solución decidió explorar nuevas técnicas educativas a través del vídeo: “Entre un libro y un vídeo los estudiantes no tienen dudas sobre qué elegir”. Pizarra, rotulador en mano y cámara grabando, Calle explica en YouTube cómo realizar la ecuación de van’t Hoff, integrales impropias o el mapa de Larnaugh de 4 variables.

“La semana pasada el canal de YouTube llegó a los 100 millones de visitas en cinco años y es el canal educativo más importante de España”, dice con un lógico orgullo. ¿La clave? Según resume a este diario; “transmitir que con esfuerzo y trabajo todo es posible”. “Hay que acercarse a ellos en vez de que se acerquen a nosotros (los maestros)”, añade.

Pero las masterclass no sólo se quedan en multiplicaciones, divisiones o demás operaciones matemáticas. En su canal, y tal y como explica Calle, también ofrece a sus alumnos competencias que van más allá de los contenidos: “Hay que preparar a los chavales para que se adapten al mundo que les rodea, que adquieran otro tipo de capacidades, que trabajen en equipo y que fomenten su propia autonomía”. ¿Por qué se colapsó el puente de Tacoma?, En el Atomium, un cristal de hierro o Despegando a Bruselas son algunos de los títulos de los vídeos que acumulan miles de visitas en su perfil de la red social.

Todos esos vídeos han ido mutando en un proyecto mucho más ambicioso. Su criatura -a la que dedicaría el millón de dólares de premio si logra alzarse con el título de mejor profesor del mundo- se llama Unicoo y de manera altruista “y desde una buhardilla” albergan consejos, exámenes, ejercicios e incluso resuelven dudas a todos sus alumnos. Los mismos chavales que presentaron su candidatura al Nobel de la Educación.

PROPUESTO POR SUS ALUMNOS

“Ellos me propusieron como aspirante. Nunca antes me lo había propuesto porque al no ser profesor de colegio o instituto y sí de academia, no puedo optar a la mayoría de premios”, explica Calle. Efectivamente, de un simple vistazo a la lista de 50 candidatos se puede comprobar que es el único que opta al galardón siendo profesor online, los demás responde al perfil de docente estándar.

Ahora un jurado formado por expertos educativos elegirá a los últimos diez finalistas y el 19 de marzo del próximo año se conocerá el ganador en Dubai. Calle dice estar “satisfecho y orgulloso” de lo logrado, pero le gustaría alzarse con el premio para invertir en Unicoo: ingenieros para mejorar la página web, más profesores, diseñadores, etc. “Es mi sueño”.

Mientras tanto, este profesor que resta importancia a los informes PISA y a los rankings, seguirá “aprovechando” las redes sociales para innovar, que para él, “sin duda”, es la clave para transformar un sistema educativo “obsoleto y antiguo”. “Lo que nos tiene que preocupar es que los alumnos tengan ganas de aprender, que se superen”.