Pablo Iglesias ha incorporado el presunto insulto racista de un futbolista del Cádiz al valencianista Diakhaby en su campaña del 4-M. Después de haber señalado a Madrid por ser un lugar hostil para las mujeres y los homosexuales, ahora subraya su racismo.

En realidad sigue el discurso de su compañero de candidatura Serigne Mbayé, conocido por ser el representante del gremio de los manteros, que ya ha declarado en varias ocasiones que Madrid "es muy racista".

En un mensaje difundido por las redes sociales, el líder de Unidas Podemos vincula cuatro actos acontecidos en diferentes puntos de España (y con diferentes colectivos como protagonistas) para pedir el apoyo de los madrileños contra la intolerancia.

Su intención, asegura, es "parar" y "enterarse de lo que está pasando". Un "está pasando" que -según el propio Iglesias-, se resume en un incremento de ataques racistas y el blanqueamiento de los grupos de extrema derecha.

Aunque reitera que su vídeo no es para pedir el voto "a quién piensa que esto [refiriéndose a los ataques racistas] no es su problema", el líder de Unidas Podemos argumenta que todos estos hechos son una cuestión de "libertad".

"No te voy a pedir el voto para el 4 de mayo. Pero dale una vuelta, porque no nos jugamos sólo qué partido gana o gobierna Madrid. Nos jugamos la libertad", resume el líder de Unidas Podemos es un claro símil con el que ya se ha convertido en el mensaje de la campaña de la popular Isabel Díaz Ayuso: "Comunismo o Libertad".

En su monólogo de tres minutos, el líder de Unidas Podemos vincula el episodio racista vivido por Diakhaby durante el partido de fútbol Valencia-Cádiz, con el escrache que sufrió en su visita a la sede de una asociación de vecinos de Coslada.

Iglesias reprocha que el partido se reanudara pese a haber llamado supuestamente "negro de mierda" al futbolista. El jugador al que se atribuyen estas palabras lo ha negado.

El líder de Podemos relaciona este hecho con el episodio vivido en el campo del Rayo Vallecano cuando la afición llamó "nazi" a un jugador del Albacete "famoso por los vínculos con grupos neonazis en su país". "Todo muy normal", ironiza.

"Neonazis, no manifestantes"

Ese supuesto blanqueo de los grupos de ultraderecha también asegura haberlo vivido en sus carnes la pasada semana en su visita al centro de vecinos de Coslada. "Eran grupos neonazis y los medios les llamaron manifestantes", apunta recordando que el ataque a su sede en Cartagena tampoco acaparó la actualidad informativa.

Todos estos hechos, según el propio Iglesias denuncia en su vídeo, culminan con la intención de Vox de deportar al candidato de Unidas Podemos a la Asamblea de Madrid Serigne Mbayé. Mbayé, conocido por haber sido el vocal de la asociación de manteros, acusó a la región de ser un lugar hostil y "racista".

El senegalés de 46 años, quién se une al proyecto de Iglesias para ser la "voz de los inmigrantes", ha sido amenazado con "ser deportado" por parte de Vox en sus redes sociales. Algo que, incluso, representantes del partido de Santiago Abascal han rechazado.

"Le quieren deportar por negro", lamenta Iglesias. El líder de Unidas Podemos matiza que la Junta Electoral no ha sancionado el tuit de Vox, en un contexto en el que a él sí le han llamado en varias ocasiones la atención por diversas infracciones.