José Javier Izquierdo durante un pleno del Senado.

José Javier Izquierdo durante un pleno del Senado. Europa Press

España

Dimite el senador Javier Izquierdo, miembro de la Ejecutiva del PSOE, tras otra denuncia de acoso en el partido

El 'Me Too' del Partido Socialista se ha cobrado su quinta cabeza en menos de dos semanas.

Más información: José Tomé, el líder del PSdeG acusado de acoso, sindicalista y profesor que criticaba la ropa de la jefa del PP: "Da mala imagen"

Publicada
Actualizada

Las claves

Javier Izquierdo, senador y miembro de la Ejecutiva del PSOE, dimite tras ser denunciado por acoso sexual, sumándose a otros casos recientes en el partido.

Izquierdo comunicó su renuncia a través de la red social X, sin mencionar la denuncia, alegando motivos personales y profesionales.

El PSOE afronta una serie de dimisiones y escándalos por acoso sexual que han afectado a altos cargos y han provocado críticas al manejo interno de estas denuncias.

Las feministas del partido denuncian su exclusión del núcleo de poder y atribuyen la crisis interna a la falta de respuesta efectiva ante los casos de acoso.

Senador, ex delegado del Gobierno en Castilla y León y secretario de estudios y programas de la ejecutiva del PSOE. Ese es el perfil de Javier Izquierdo, el quinto militante del Partido Socialista que ha renunciado a todos sus cargos tras ser denunciado por acoso sexual.

Ha sido él mismo quien ha anunciado su cese en un mensaje en la red social X (antes Twitter) sin hacer mención alguna a esta denuncia por acoso.

"Tras años en cargos públicos y orgánicos de mi partido, he comunicado a la dirección federal mi renuncia como miembro de la CEF y también como senador", ha señalado.

Según ha podido confirmar este periódico, existe al menos una denuncia contra él por acoso sexual, a la que no ha hecho mención en su mensaje de renuncia.

"Lo hago para afrontar otras tareas profesionales y personales seguro de que habrá quien lo haga mejor", ha añadido.

Su renuncia llega tras las de Francisco Salazar, exasesor de Pedro Sánchez; el secretario general del partido en Torremolinos, Antonio Navarro, así como el presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, todos ellos acusados de acoso sexual.

A la lista se suma Antonio Hernández Espinal, hasta esta semana director de Coordinación Política en el Gabinete de la Presidencia del Gobierno, por encubrir a Salazar.

El escándalo machista comenzó en el PSOE con la difusión de los audios entre el exministro de Transportes José Luis Ábalos y su antiguo asistente Koldo García. En ellos, hablaban de repartirse prostitutas y de sus habilidades.

El escándalo continuó con la caída de Paco Salazar en la víspera de ser elegido número 3 del PSOE y creció con la demora del partido en investigar el caso.

De hecho, el partido se saltó su protocolo al no poner asesoramiento legal y ayuda psicológica a las víctimas. La secretaria de Igualdad del PSOE, Pilar Bernabé, admitió que se produjo "un fallo" en el canal anónimo que el PSOE creó para denuncias sobre acoso sexual y que justificaría que los testimonios de las mujeres se hubiesen borrado.

En las denuncias registradas en el canal del PSOE, y que se han filtrado a Eldiario.es pueden leerse testimonios de mujeres que recibieron reprimendas cuando le pusieron límites a Salazar, quien en todo momento utilizaba un lenguaje "hipersexualizado" con gestos obscenos como simular felaciones, pedir que le enseñaran el escote o subirse la bragueta delante de sus subordinadas.

En el caso de Navarro, fue una militante del PSOE de Torremolinos la que denunció ante la Fiscalía de Málaga el presunto acoso sexual que sufrió

"Siento verdadero pánico a ser violentada físicamente en la puerta de mi casa o en los traslados familiares con mis hijos menores", aseguró la militante en su denuncia.

El último caso conocido es el de Tomé, que renunció este miércoles a la Presidencia de la Diputación de Lugo y solicitó voluntariamente "la suspensión cautelar de militancia" para no perjudicar al partido mientras se resuelve un expediente por acoso sexual.

Sin embargo, se mantendrá como alcalde de Monforte de Lemos, donde gobierna con mayoría absoluta.

Tomé se ha defendido de las acusaciones al sostener que ha podido hacer bromas, pero "acosar, jamás".

Entre medias, Sánchez destituyó a Hernández Espinal, quien había sido señalado como la persona que encubrió los presuntos casos de acoso sexual de Paco Salazar (con el que trabajaba en la Moncloa) a varias colaboradoras.

"Antonio nos hacía luz de gas constante, haciéndonos dudar de nuestras percepciones y nuestra propia realidad. Nos repetía incansablemente que no valorábamos el sitio en el que estábamos, que cualquiera mataría por ser nosotras”, recoge uno de los testimonios.

Esta situación ha generado un movimiento de fondo entre las feministas del PSOE.

Varias fuentes consultadas por este diario coinciden en que lo ocurrido no puede circunscribirse únicamente a mirar el dedo en lugar de a la luna.

El problema de fondo, consideran, es que a las feministas del PSOE se las ha expulsado del núcleo de poder, dejando un vacío que ha acabado provocando el MeToo del PSOE.