"Para ir de ultra defensores de la propiedad privada, Ortega Smith hizo una buena colectivización de lo suyo en Vistalegre. Pásalo". Un pantallazo con esa frase y la imagen del secretario general de Vox, infectado por coronavirus, corría en las últimas horas por los chats y las redes sociales.

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Junto a la etiqueta #TeContagiaVox, este y otros mensajes eran diseminados en distintos espacios virtuales por cuentas afines y relacionadas con Podemos. Los denominan, en muchos de esos mensajes, "los fachavirus".

Los denominados 'trolls' digitales de la formación política han emprendido una campaña contra la formación de la derecha radical en las redes sociales después de que este pasado martes se conociera que Ortega-Smith daba positivo en Covid-19

"Un peligro para la salud"

"Los regalos de Ortega Smith a sus compás y afilados (sic.)", aseguraban distintos usuarios en un tuit, en el que se podía observar la imagen de una mujer embadurnándose las manos de saliva. En el mitin de Vox el pasado domingo, al que asistieron unas 9.000 personas, el mandatario no cesó de dar apretones de mano, abrazos, achuchones, besos en la mejilla. 

Allí compareció, un día antes del 8M, toda la plana mayor de Vox: Santiago Abascal, Rocío Monasterio, Iván Espinosa de los Monteros son algunos de los representantes cuya salud está ahora en el ojo del huracán, así como la de muchos otros militantes que en aquella jornada mantuvieron contacto con el también portavoz de la formación en la Asamblea de la Comunidad de Madrid. 

Esta situación ha propiciado toda clase de chanzas en las redes sociales, a las cuales se han unido seguidores próximos a la formación Podemos.

"Los ultras de VOX siempre han sido un peligro para los derechos humanos. Ahora están dejando claro que también lo son para la salud", aseguraba otra cuenta en un tuit. 

En varias imágenes de aquella jornada, a Ortega Smith se le vio con un pañuelo en la mano, con signos evidentes de una congestión nasal y saludando sin problema a todo el mundo.

Otro dato también empleado por sus críticos es el viaje que el dirigente realizó a Milán el pasado 14 de febrero, cuando el foco en Italia estaba a punto de explotar.