Bombardeo a un vehículo armado del EI en Idlib, según Rusia.

Bombardeo a un vehículo armado del EI en Idlib, según Rusia. REUTERS/ Min. Defensa ruso

Enfoques Guerra siria

Los ataques rusos muestran que el EI no es su principal objetivo

Las acciones de Moscú en Siria han recaído durante dos semanas principalmente sobre enclaves estratégicos para la oposición a Asad.

María Torrens Tillack

En las últimas 24 horas, Rusia asegura haber atacado nada menos que 32 posiciones del Estado Islámico, pero no es el ritmo habitual de ataques a este grupo yihadista. De hecho, el recuento de bombardeos de las dos semanas que lleva en marcha la ofensiva rusa se concentraba hasta el miércoles donde el régimen de Bashar al Asad tiene mayor necesidad, y no está en las zonas dominadas por el Estado Islámico. Así lo muestra un mapa publicado por el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW por sus siglas en inglés), que a su vez coincide con la propia información distribuida por el Gobierno ruso, según los expertos consultados.

“La implicación de Rusia en Siria está facilitando al Estado Islámico ganar terreno a la vez que fortalece a Asad”. Esta es la tajante conclusión del ISW tras evaluar las informaciones sobre la incursión rusa en Siria desde que comenzara el pasado 30 de septiembre hasta el 14 de octubre. Para ello los investigadores explican que han contrastado fuentes de las redes de activistas sirios, medios estatales de ese país, así como comunicados oficiales de Rusia y Occidente.

El Instituto confirma como información “altamente fiable” una quincena de bombardeos (marcados en negro en el mapa inferior; las demás marcas de bombardeos son poco fiables y de días anteriores a la intervención rusa), todos ellos en el norte del país y repartidos en dos enclaves estratégicos para que Bashar al Asad recupere el control del país: por una parte, el bastión rebelde de la ciudad de Alepo, y por otro el frente de batalla con el régimen al sur de la zona controlada por la oposición (amarilla en el mapa). Solo Alepo está colindante con el área por donde se extiende el autodenominado Estado Islámico (de color gris oscuro). Sí es cierto que Rusia está atacando a otro grupo yihadista, Jaba al Nusra (marrón), que es la rama de Al Qaeda en Siria, aclara el ISW.

Los bombardeos marcados negros son los altamente fiables.

Los bombardeos marcados negros son los altamente fiables. ISW

Nikolay Kozhanov, analista experto en Rusia y Oriente Medio del Centro Carnegie de Moscú, asegura que el mapa concuerda con la información facilitada por el propio Gobierno ruso y que “se puede dar por auténtico”. Keir Giles, investigador especialista en Rusia y Eurasia del instituto británico Chatham House, dice que ha visto “muchos mapas y todos concuerdan”.

Sin embargo, ambos piden “precaución” a la hora de tomar conclusiones. Giles afirma que Rusia sí que ha atacado al Estado Islámico, aunque reconoce que existen “solo unos pocos datos fiables”. Para él, “Rusia no está haciendo nada distinto de lo que ha dicho [que haría], que es atacar a lo que consideran grupos terroristas”.

La oposición pierde terreno por Rusia

En los últimos días han llegado cientos de militares iraníes a la zona de Alepo, según informaba el Washington Post. “Los bombardeos rusos se han concentrado especialmente a lo largo de la ruta de abastecimiento controlada por los rebeldes en los enclaves conquistados del régimen de Nubl y Zahraa al noroeste de la ciudad”, describen Genevieve Casagrande y Jodi Brignola, autoras de la investigación del ISW, en un comunicado. “Si el régimen [sirio] puede unir ambos enclaves, cortarán con éxito la ruta rebelde de abastecimiento de Alepo a la frontera con Turquía”, aseguran.

Además, comentan que las ofensivas simultáneas del Ejército de Asad en las provincias de Hama y Alepo fuerzan a los grupos armados de la oposición a distribuirse por distintos frentes, lo que –en opinión del instituto estadounidense- provoca que pierdan terreno. “Los bombardeos sobre Hama y Alepo tienen sentido, concuerdan con las intenciones sirias [de recuperar enclaves estratégicos] y los rusos están preparando una ofensiva, si no la han empezado ya. Al tener los sirios unas fuerzas armadas limitadas actualmente, los rusos concentran sus bombardeos [para ayudarlos]”, analiza Kozhanov.

Este analista explica que las acciones de Rusia se adaptan a las necesidades del régimen sirio y atacan a lo que desde el punto de vista ruso son los grupos terroristas, lo que incluye no solo a la rama de Al Qaeda en Siria, sino también a las fuerzas armadas de la oposición. “El Estado Islámico no es la principal amenaza para el régimen sirio [en este momento]. Los bombardeos [rusos] no son efectivos si no los pueden apoyar fuerzas [sirias] sobre el terreno. Es una cuestión de información de inteligencia, es lógico que Rusia concentre sus ataques en el frente [de la guerra civil]”, explica Kozhanov.

¿Beneficia Rusia al Estado Islámico?

Desde luego no es algo que Rusia pretenda, aunque “el Estado Islámico puede usar a su favor [los bombardeos] en un gesto oportunista”, apunta el analista del Centro Carnegie. “Pero para los rusos probablemente el EI sigue representando la concentración ideológica por la que están ahí [contra la que están luchando]. Supongo que con el paso del tiempo, los objetivos rusos cambiarán y habrá más enfrentamientos activos contra el Estado Islámico”.

En la práctica, el Instituto para el Estudio de la Guerra sostiene que la actual estrategia rusa afecta a los rebeldes y no duda de que el EI “se está beneficiando de los ataques rusos sobre la oposición siria”. Según sus informaciones, el grupo terrorista avanzó diez kilómetros contra los rebeldes al noreste de Alepo el pasado 9 de octubre, “el mayor avance del ISIS en la provincia desde agosto”. “Los bombardeos rusos han fracasado en disuadir al Estado Islámico de lanzar nuevas ofensivas; más bien han facilitado la conquista de nuevo terreno por parte del EI”, critica el ISW.

El Instituto solo concede un bombardeo ruso sobre la zona dominada por este grupo yihadista, pero apunta que es una información “poco fiable” por no existir más de una fuente o ser información que proviene de una fuente secundaria. Una vez más, Giles y Kozhanov piden precaución a la hora de tomar conclusiones. No están tan seguros de que Rusia beneficie en la práctica al Estado Islámico, pero queda claro que el foco de los ataques rusos en dos semanas de operaciones no está en los yihadistas que decapitan a sus víctimas.

*ISW es una institución independiente con sede en Estados Unidos que se constituyó en 2007 durante la invasión de Irak para conseguir información fiable en un momento en el que “prevalecía la falta de información precisa”.