El fundador de Akamon, Carlos Blanco, sigue a la espera de cerrar la operación.

El fundador de Akamon, Carlos Blanco, sigue a la espera de cerrar la operación.

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La millonaria venta de Akamon, en jaque por falta de financiación

La canadiense Imperus Technologies se ve obligada a retrasar la compra, por 22 millones, de la startup de juegos y casinos online.

Una de las grandes ventas de este año en el ecosistema emprendedor español está en el aire. Los fundadores e inversores de la startup Akamon deberán esperar seis semanas más para materializar una operación valorada en 25,5 millones de dólares (22,6 millones de euros al cambio actual). Imperus Technologies, la firma canadiense que suscribió a principios de septiembre la opción de compra, pospone la firma definitiva ante los problemas para encontrar la financiación suficiente.

El plazo para ejercer esa opción de compra se agotó este viernes. La falta de dinero para abordar una operación en la que la parte más destacada del pago a inversores y fundadores de Akamon ha de completarse en efectivo. La tecnológica canadiense asegura encontrarse en “negociaciones avanzadas” para lograr esa financiación (una mezcla entre deuda y acciones).

Este retraso en la operación no sólo la pone en jaque. También implica consecuencias económicas para los actuales accionistas –entre ellos los fondos de capital riesgo Axon Partners y Bonsai Venture, que controlan más del 20%- de la firma fundada en 2011 por Carlos Blanco y Vicenç Martí. Recibirán 700.000 dólares (620.000 euros) como pago a cuenta que no será reembolsable en caso de que no se llegue a un acuerdo definitivo. Una cantidad que se suma a los 600.000 dólares recibidos en septiembre cuando se dio el primer paso.

¿Y si no se cerrara?

La ruptura de las negociaciones echaría por tierra uno de los grandes movimientos del sector startup. Pese a que se trata de más de 22,6 millones de euros, quedaría aún muy lejos de las dos más destacadas. Una fue la protagonizada por Bodas.net, directorio de empresas de ese sector, que fue adquirida por su competidor norteamericano WeddingWire por 50 millones de euros. La otra tuvo a La Nevera Roja como nombre propio. La aceleradora alemana Rocket Internet se hizo en febrero con una de las dos grandes plataformas de comida a domicilio por internet en España. La cuantía, aunque no se dio a conocer de manera oficial, superó la barrera de los 50 millones de dólares (44 millones de euros).

Y en el seno de la empresa, ¿qué conllevaría el fracaso de la venta? Obligaría al equipo directivo a plantearse un plan alternativo. Blanco explica a EL ESPAÑOL que barajan entablar negociaciones con una de las cuatro compañías que, según él, han mostrado interés en adquirir Akamon. “La otra opción es seguir el camino creciendo; nuestro caso es peculiar, pues no es una empresa que tenga una necesidad imperiosa de vender sino que recibió una oferta muy interesante”, apunta.

La otra gran consecuencia del fracaso de esta operación hay que buscarla en el ecosistema startup. Carlos Blanco, fundador de Akamon, hoy es uno de los business angel más activos. Sin embargo, lleva algo más de un año de conversaciones con inversores institucionales y privados para construir un fondo de capital riesgo, con el que apoyar a startups en etapas más iniciales. Busca reunir 20 millones de euros. Sin embargo, se ha autoimpuesto una condición: sin el primer millón de euros, aportado por él, no se arranca. “Está, por tanto, bastante ligado a la operación de Akamon porque yo quiero ser el primer inversor en ese fondo”, reconoce el empresario.

Akamon e Imperus, ¿quiénes son?

Sea cual sea el resultado, la duda también reside en el comprador. ¿Quién es Imperus Techologies? Su nombre no es conocido más allá de los círculos de este sector de juegos online centrados en las apuestas y los casinos. Se trata de una compañía desarrolladora de este tipo de software radicada en Canadá y que anteriormente tenía la denominación de ISIS Lab. El intento de compra de Akamon llega apenas unos meses después de que se completara la adquisición por 100 millones de dólares del estudio israelí Diwip, autores de una de las aplicaciones de casino más populares.

En el caso de Akamon, sí se trata de una startup con cierto recorrido. Fundada en Barcelona en 2011, cuenta con Carlos Blanco, business angel e impulsor de la aceleradora de empresas Conector, como principal cabeza visible. A él se suman entre el equipo de fundadores a Vicenç Martí, Jaume Ferre o el empresario Axel Serena (cofundador del catalán Grupo Intercom, cuna de proyectos como Infojobs o Softonic).

La firma española, que cuenta con 450.000 clientes diarios y más de 25 millones de usuarios registrados, cerró los primeros siete meses del año con unos ingresos de 7,6 millones de euros, lo que, según sus previsiones, le permitiría cerrar el año superando la barrera de los 14 millones. Para los doce meses esperaba un beneficio bruto de explotación de 4,1 millones.