Gareth Bale, en Mendizorroza

Gareth Bale, en Mendizorroza EFE

Fútbol REAL MADRID

La gran oportunidad perdida de Bale en los planes de Zidane

El galés volvió a la titularidad tras su lesión y su reciente polémica y no dio el paso en el momento en el que más lo necesita.

56 días después, Gareth Bale volvió a ser titular con el Real Madrid. Lo fue en Mendizorroza contra el Alavés, en un partido correoso que se acabaría llevando el club blanco (1-2)... pero no gracias al galés. Después de toda la polémica por su lesión, su convocatoria con Gales, la bandera y los pitos del Santiago Bernabéu, Bale desaprovechó la oportunidad que le brindó Zidane en Vitoria.

Debía ser el día de Bale. El galés había tenido que salir desde el banquillo en los dos últimos partidos que, coincidencia o no habían sido ante el público del coliseo blanco. Zidane pudo proteger a su jugador de los pitos dejando que saliera en la segunda parte para que el calvario pudiera ser menor. Contra la Real Sociedad salió como un tiro y contra el PSG, pese a no estar tan activo en los 23' que tuvo, acabó mandando una falta al palo en los instantes finales del partido.

Se entreveía un nuevo Bale, 'picado' por las críticas y motivado para acabar con los pitos, al menos así se vio en el Bernabéu, porque ante el Alavés volvió a desaparecer. Sin Hazard, el galés era quien tenía que tirar del carro junto a Karim Benzema. No lo hizo y pasó inadvertido en los 66 minutos que estuvo sobre el campo. Con 1-1 en el marcador, Zidane movería el banquillo para dar entrada a Rodrygo en lugar de Bale. El brasileño iniciaría apenas dos minutos después la jugada que acabó en el gol de Carvajal que significó el 1-2 definitivo.

Gareth Bale ejecuta rápido un saque de banda para iniciar un ataque del Real Madrid

Gareth Bale ejecuta rápido un saque de banda para iniciar un ataque del Real Madrid REUTERS

Paso en falso sin Hazard

Un paso atrás, o mejor dicho en falso, de Bale. El galés no está para tirar las oportunidades que le de Zidane y menos cuando Hazard está fuera del equipo por una lesión que le podría hacerse perder también el próximo partido. El belga ya es la estrella que se esperaba que fuera y su condición de indiscutible junto a Benzema hace que solo haya 'libre' un tercer puesto en el ataque blanco. Los aspirantes son un puñado.

Mientras Bale no brillaba, sí lo hizo Isco... otra vez. El malagueño volvió a ser titular por segundo partido consecutivo, alineando Zidane a cuatro centrocampistas. Isco de '10' y Bale y Benzema en punta. El del Arroyo de la Miel, que hasta hace no mucho parecía desahuciado y sin oportunidades, ha revertido la situación en tiempo récord y ha presentado sus credenciales para ocupar un sitio en el once blanco.

Gareth Bale presionado por Lucas Perez

Gareth Bale presionado por Lucas Perez REUTERS

Rodrygo, Isco... ¿y Vinicius?

Zidane tiene varias opciones en su mano y Bale, un problema. En el 4-3-3 ya lucha de tú a tú con Rodrygo por ser el titular en el banda derecha. El brasileño se ha ganado con sus actuaciones el cariño del madridismo y la confianza de su entrenador para las citas importantes. Ahora el 4-4-2 en rombo vuelve a ganar fuerza entre los planes del técnico francés con la reaparición de Isco y cuando vuelva Hazard le empujaría de nuevo al banquillo. Bale tira por la borda una nueva oportunidad, por la que, por cierto, suspira Vinicius tener.