Zinedine Zidane ha quedado muy tocado tras la derrota ante el Mallorca. El Real Madrid perdió el liderato en Son Moix y el plan B, por las numerosas bajas, no funcionó. El técnico francés sabe que el equipo está obligado a ganar en Estambul tras la dolorosa goleada en el Parque de los Príncipes y el empate del Brujas en el Santiago Bernabéu.

El Real Madrid se juega la Champions en la tercera jornada de la fase de grupos. Necesita ganar para no complicarse la vida y el pase a los octavos de final. Pero el partido contra el Galatasaray es mucho más que tres puntos para Zidane. El entrenador vuelve a estar en entredicho, aunque desde el club blanco se hace un llamamiento a la calma.

Este mes de octubre era un gran examen para Zidane, pero ahora, sin El Clásico de por medio, el encuentro en Turquía se ha convertido en clave para evitar una crisis. Todo por la derrota 1-0 ante el Mallorca. El Real Madrid volvió a salir dormido y lo pagó muy caro con un gol de Lago Junior que luego no pudo remontar. 

Máximo responsable del equipo

La plantilla se confeccionó al gusto de Zidane y el galo es el máximo responsable de las altas que se han dado y de las bajas que ha sufrido el equipo. Solo no se pudo fichar a Pogba, por la negativa del Manchester United a vender su estrella. Aun así, el técnico se desprendió de Marcos Llorente, vendido al Atlético, y de Ceballos, cedido al Arsenal

Otro de los nombres de este inicio de temporada es Vinicius. El brasileño no está brillando con Zidane como sí lo hizo con Solari. Ahora está teniendo más oportunidades, pero necesita regularidad y confianza para no ver frenada su progresión. Tampoco Jovic está teniendo un buen comienzo de curso, ya que el serbio no se adapta a jugar junto a Benzema como demostró en Mallorca. 

Zidane

Zidane debe encontrar soluciones tácticas y un dibujo que se adapte a la actual plantilla. Por su parte, Fede Valverde ha sido la gran noticia de lo que va de temporada. El uruguayo ha demostrado que puede ser el 'Pogba' del Real Madrid, aunque no se entiende que no fuera titular ante el Mallorca con las bajas de Modric y Kroos

Tras Estambul, el calendario dará un respiro a Zidane. Sin embargo, con el 18-D en el horizonte, el Real Madrid no puede volver a fallar ante equipos inferiores. La Liga este año es el gran objetivo, pero un club que ha sido 13 veces campeón de Europa tampoco puede pasar problemas para pasar a los octavos de final. 

La hora de la verdad

El partido contra el Galatasaray marcará el futuro de Zidane: vuelta a la calma o tempestad absoluta. Una derrota dejaría al entrenador en el alambre y con el duelo frente al Leganés en el Santiago Bernabéu como una verdadera final para su técnico. 

El propio entrenador sabe que depende de los próximos resultados y así lo admitió en la rueda de prensa previa: "Sé dónde estamos y que la presión siempre va a estar". También admitió que "los comentarios" sobre una posible destitución le "molestan", ya que quiere "estar en el Real Madrid siempre".

Si alguien conoce la exigencia del club blanco, ese es Zizou. Y por ello sabe que el partido en Estambul es a vida o muerte. Eso sí, también es cierto que solo Zidane puede dar la vuelta a la situación y acabar la temporada como campeón de Europa. En el Ali Sami Yen llega la primera hora de la verdad. 

[Más información: Los cinco problemas que pueden condenar a Zidane en el Real Madrid]

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