El pasado 11 de marzo, Zinedine Zidane fue presentado como nuevo entrenador del Real Madrid tras la destitución de Santiago Hernán Solari. El conjunto blanco había quedado fuera de la Champions y la Copa y, además, no tenía opción ninguna en La Liga. Por eso, el francés prometió en la rueda de prensa que iban "a cambiar cosas de cara a la próxima temporada".

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Sin embargo, seis meses después, nada parece haber cambiado en el Real Madrid. El equipo sigue siendo frágil y tiene la misma falta de intensidad que la pasada temporada. Tras cuatro jornadas en La Liga, solo ha vencido con comodidad en el estreno del campeonato en Balaídos (1-3). Después llegaron dos empates ante Valladolid en casa (1-1) y Villarreal a domicilio (2-2) y una victoria ajustando contra el Levante (3-2). 

Por ello, se esperaba el partido contra el PSG como el primer gran examen de los tres que tendrá en septiembre Zidane. Era la vuelta de la Champions y el Real Madrid cayó con estrépito (3-0) ante un conjunto galo sin ninguna de sus estrellas (Mbappé, Neymar y Cavani). Peor, aún, que el resultado fue la imagen que dio el equipo blanco en el Parque de los Príncipes y es que no tiró a puerta en los 90 minutos.

El correctivo recibido provoca que aumente la importancia de la visita el próximo domingo al Sánchez Pizjuán. Un duelo siempre difícil y contra un Sevilla dirigido por Julen Lopetegui. El encuentro se ha vuelto ahora de máximo interés. Un nuevo tropiezo instauraría el estado de crisis en la casa blanca.

Lucas Vázquez y Zidane EFE

Un nerviosismo nada recomendable para recibir a Osasuna el miércoles y, sobre todo, para enfrentarse al Atlético de Madrid en el Wanda Metropolitano el siguiente sábado. Zidane tiene crédito, pero podría ver cómo se agota antes de tiempo si el equipo no da la cara en los próximos tres ligueros y se descuelga peligrosamente de La Liga.  

Pero, sin duda, hay una fecha marcada en rojo en el calendario del Real Madrid y es el próximo 27 de octubre. Ese día espera El Clásico en el Camp Nou y falta poco más de un mes para ese primer enfrentamiento contra el Barcelona. Durante este tiempo y hasta ese encuentro, Zidane se jugará el nuevo proyecto del Real Madrid.

Zidane, responsable de la planificación

En el club blanco existe la máxima confianza en su entrenador, pero el propio Zidane sabe que solo vale ganar. Además, su apuesta por la vieja guardia es arriesgada. El galo ha sido el máximo responsable en el capítulo de altas y bajas y, tras gastar 303 millones, solo Hazard parece titular indiscutible de los cinco fichajes realizados. 

Además, Zidane ha dejado marchar a jugadores que habían dado un buen rendimiento como Reguilón, Llorente o Ceballos. Su insistencia en Pogba, jugador al que el Manchester United no ha querido vender, ha provocado que rechazara otras incorporaciones para el centro del campo como Van de Beek o Eriksen

El resultado ha sido que el Real Madrid solo cuenta con cuatro centrocampistas puros para esta campaña: Casemiro, Kroos, Modric y Valverde. De hecho, James, con el que no contaba, se ha convertido en titular por las bajas y ha retrasado su posición habitual. Tampoco quería a Gareth Bale y el galés fue el mejor futbolista de los blancos sobre el césped del Parque de los Príncipes. 

Kroos, Casemiro y Militao, en la banda, escuchan las órdenes de Zidane REUTERS

Zidane ha confeccionado la plantilla y el éxito o el fracaso será su responsabilidad, al igual que lo fue de las tres Champions consecutivas entre otros títulos en su primera etapa. Lo que no gusta es que del "van a cambiar cosas" haya pasado a los mismos errores del pasado, como por ejemplo que los jugadores no hayan entrenado el día después de la debacle en París.

La sombra de Mourinho

Todavía es pronto para sacar conclusiones y cualquier juicio ahora sería precipitado, pero lo que sí es cierto es que Zidane se juega el crédito en el próximo mes. Sevilla, Osasuna, Atlético, Brujas, Granada, Mallorca, Galatasaray y Barcelona serán los rivales que pondrá a este Real Madrid en su sitio. 

Mientras, emerge también la sombra de Mourinho como única solución en caso de hecatombe. En el Real Madrid se confía en que Zidane sea capaz de revertir la situación, pero incluso 'Zizou' no tiene un crédito ilimitado en el club blanco. Es hora de reaccionar.