"Solo quiero trabajar, marcar goles y ser feliz", son las palabras que decía Vinicius Júnior cuando el pasado mes de diciembre se comenzaba a hacer con un papel de innegociable en el once titular del Real Madrid. Un deseo que continúa estando vigente en la hoja de ruta del futbolista brasileño, quien vio como su progresión se vio cortada por una inoportuna lesión justo en su mejor momento de la 2018/2019.

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El joven futbolista de 19 años reapareció prácticamente al final de la pasada campaña. Después de un verano en el que se quedó sin sitio en la selección de Brasil para disputar la Copa América, Vinicius volvió al trabajo pero durante la pretemporada tan solo ha disfrutado de una única titularidad -contra el Fenerbahce en la Audi Cup-. Esto no ha impedido que siga demostrando el porqué se le considera un futbolista diferente.

A lo largo de los test de preparación se ha vuelta a ver la misma alegría en su juego y destellos que ya dejó durante el pasado curso, el primero que disputó con el Real Madrid. Zidane ya dijo entonces que no había que correr con Vinicius, pero los resultados y lo necesario de que algún miembro de la plantilla aporte algo diferente al juego del equipo blanco hacen que la presencia del brasileño se antoje más importante.

Vinicius Júnior, en un partido del Real Madrid. Foto: Instagram (@viniciusjunior)

Trabajo diario

El día a día en Valdebebas ha sido siempre una forma perfecta para que los futbolistas se ganen a entrenadores tan exigentes como Zidane o Mourinho. Es ahí, en el trabajo diario donde los jugadores demuestran su compromiso y también de lo que son capaces. Despliegue físico, resistencia, pero además tienen la opción de lucirse en los partidos de entrenamiento.

Personalidad

Si algo le sobra a Vinicius es carácter. La sonrisa siempre acompaña al extremo, pero también una personalidad arrolladora que provocó que se hiciese un hueco dentro del vestuario y que saliese desde el primer partido a estadios tan grandes como el Santiago Bernabéu sin complejos. Vinicius no entiende de miedo escénico y eso es algo importante a su edad y también para venirse arriba en cualquier tipo de competición.

Vinicius Júnior, en un partido del Real Madrid ante el Tottenham

Sacrificio

Un torrente en ataque, pero también ayuda en defensa si es necesario. En su favor cuenta que es muy rápido y que puede bajar a mayor velocidad que muchos de sus rivales y también compañeros. Vinicius Júnior quiere jugar y eso pasa por tener que adaptarse a los distintos sistemas y a la posición en la que le coloque Zidane.

Velocidad

En cada uno de los encuentros en los que ha participado el brasileño durante la pretemporada se ha comprobado que pone ese punto más de rapidez en la salida del Real Madrid. Esa velocidad es su mejor arma, algo que le diferencia del resto y que puede llegar a decidir partidos.

Regate

Este es el segundo punto más destacado de su carta de presentación. Sin con la velocidad marca la diferencia, con el poder de regate que tiene se convierte en un jugador diferente, uno de esos capaces de cambiar el rumbo de un partido. Solo le falta acabar de apuntalar la definición.

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