Todos los veranos se abre la ventana estival del mercado de fichajes y el Real Madrid, como la mayoría de equipos, acostumbra a reforzarse en torno a las carencias que pueda tener el equipo. Este año se trata de un periodo un poco más especial, ya que tras la inestabilidad vivida la pasada temporada en Concha Espina, los blancos tienen grandes aspiraciones en Europa y han planificado un proyecto muy ambicioso con grandes fichajes.

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La revolución madridista no será disparatada, aunque si sonada. La 'operación salida' ya se ha cobrado varios nombres y está a la espera de lo que suceda con el futuro de Gareth Bale y James Rodríguez, dos jugadores pretendidos por grandes equipos europeos de cara a la próxima temporada. 

Ante esta situación el Real Madrid busca acometer fichajes para reforzar su plantilla de cara al nuevo curso. Zidane ha puesto varios nombres sobre la mesa, de los que algunos ya se han certificado como Ferland Mendy, y otros permanecen a la espera como Paul Pogba

Ferland Mendy, en un partido del Real Madrid ante el Bayern Múnich EFE

Una característica principal que reúnen los jugadores que fichan o interesan al Real Madrid es la tranquilidad y la mesura. El club blanco quiere mantener su buena imagen en el viejo continente y no tiene bien visto los actos de indisciplina en los jugadores. Algo que se ejemplifica con claridad a través de su política de fichajes de este verano.

Hasta el momento, el Real Madrid ha concretado las llegadas de jugadores como Hazard, Mendy, Militao, Kubo, Rodrygo y Jovic. Futbolistas que han llegado al conjunto blanco sin estruendos ni actos de rebeldía, y que han fichado de forma amistosa. Todos ellos han dejado un buen sabor de boca en sus clubes, cumpliendo con todos sus compromisos hasta el último minuto.

Hazard y su paciencia 

Un ejemplo claro de esto es Hazard. El futbolista belga ha aterrizado en el Santiago Bernabéu con el cartel de ser el primer galáctico del nuevo proyecto de Zidane al frente del Real Madrid. Sin embargo, su salida del Chelsea se produjo de forma comedida y paciente. Florentino Pérez ya llegó a desvelar en una entrevista en El Transistor de Onda Cero que llevaban años siguiendo al jugador, lo que no precipitó el fichaje del belga. 

Hazard controlando un balón REUTERS

Hazard terminó su última temporada con el Chelsea cumpliendo con sus compromisos con el conjunto londinense. El jugador manifestó a su club sus deseos de jugar en el Real Madrid la próxima temporada, pero espero a que terminase el curso para hacer efectiva su salida. 

Pogba, ejemplo de disciplina 

Esta tendencia no solo se refleja en los fichajes certificados por el Real Madrid, si no también por los jugadores que aún están en la agenda merengue. Pogba o Van de Beek son dos ejemplos de ello, ya que aunque saben del interés de los blancos por hacerse con sus servicios, ellos no pierden la mesura. 

Pogba es el caso más claro de ello. El francés ha comunicado al Manchester United y a su entrenador que quiere jugar en el Santiago Bernabéu la próxima temporada. Sin embargo, el centrocampista ha optado por no rebelarse, realizar con normalidad la pretemporada con su equipo y mantenerse a la espera. Y es que el Real Madrid no quiere estruendos mediáticos y prefiere estar apartado del foco. 

Paul Pogba disputando un amistoso de pretemporada con el Manchester United. REUTERS

Esta postura de los jugadores se enmarca dentro de la política institucional que tiene el Real Madrid. Los blancos priorizan ante todo continuar manteniendo cordiales sus relaciones con los grandes clubes europeos y no están dispuestos a empañar este aspecto. Abogan por la calma, la transparencia y la discreción. Una política que les ha ido bien en los últimos años, sin impedirles contratar grandes cracks.

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