El Real Madrid continúa planificando la plantilla de cara a la próxima temporada. Zinédine Zidane se ha incorporado a falta de once partidos para acabar la presente temporada para así evaluar a los actuales jugadores del conjunto blanco, pero los fichajes ya comienzan a llegar.

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El primero ha sido Eder Militao, defensa central brasileño que, a sus 21 años, se ha convertido en el zaguero más caro de la historia del club. Nada más y nada menos que cincuenta millones de euros son los que los merengues pagaron al Oporto por él.

Tal y como adelantó EL BERNABÉU, los siguientes objetivos en la lista son un 'galáctico', donde Eden Hazard copa gran parte de las opciones, un centrocampista. Es aquí donde entra en juego Christian Eriksen, mediapunta danés del Tottenham Hotspur.

El Madrid ha marcado su nombre en rojo, pues le ve como el heredero ideal de Luka Modric, líder del equipo y jugador con características muy similares al exjugador del Ajax de Amsterdam.

Un hueso duro de roer

El problema radica en su propio club, el Tottenham. Los spurs son conocidos por su dureza a la hora de negociar, personificada especialmente en la figura de su presidente, Daniel Levy.

El británico es un 'hueso duro de roer', y el Madrid dio buena cuenta de ello en los fichajes del propio Modric y de Gareth Bale, quienes llegaron a la capital española en el verano de 2012 y 2013 respectivamente. Ambos lo hicieron en los instantes finales de mercado y por un precio muy elevado.

Pochettino y Daniel Levy. Foto: Twitter (@eltransistorOC).

El mediocentro croata llegó a Chamartín el 27 de agosto a cambio de 35 millones de euros, cantidad que finalmente ha resultado incluso barata -no hay que olvidar que recientemente se alzó con el Balón de Oro como mejor jugador del mundo-.

Por su parte, el extremo galés aterrizó en Concha Espina rozando el límite del mercado, el 1 de septiembre, a cambio de 101 millones de euros, siendo así el fichaje más caro de la historia del club hasta la fecha.

Motivos para soñar

Sin embargo, existe un factor que ilusiona al madridismo en el caso de Eriksen: termina contrato en 2020. A sus 27 años, y después de seis temporadas en el conjunto londinense, el líder de la selección de Dinamarca ya ha dejado clara su intención de no renovar con el equipo de Mauricio Pochettino.

Eriksen quiere cambiar de aires, más aún con uno de los mejores equipos del mundo como lo es el Madrid tras sus pasos. Por ello, el siempre duro negociador Daniel Levy deberá dar su brazo a torcer esta vez, pues si no se arriesga a perder a una de sus estrellas a coste cero en el verano de 2020.

Pese a ello, Eriksen no será barato. Se habla de una oferta de 80 millones de euros, aunque viendo los precios que se pagan hoy en día, no resulta ni mucho menos descabellada. De hecho, la prestigiosa web Transfermarkt tasa al danés en 85 millones, por lo que sería hasta barato.

Modric y Bale, durante un entrenamiento en UCLA

El Tottenham no fichó nada en el pasado mercado veraniego, algo inaudito entre los grandes equipos europeos en los tiempos que corren. Debido a esto, existen varias posiciones que quieren reforzar, y esos 80 millones les vendrían de maravilla.

Por el momento, la prensa inglesa especula, entre otros, con los nombres de Jack Grealish, estrella del Aston Villa, y Carlos Soler, indiscutible en el Valencia, para suplir al propio Eriksen. Aleksandar Mitrovic, delantero centro del Newcastle United, es otro de los objetivos del conjunto londinense.

De esta forma, el fichaje de Eriksen por el Real Madrid parece estar cada vez más cerca. Su llegada supondría un golpe de efecto, pues se trata de uno de los jugadores más solventes y deseados en su posición. De hecho, llegó a estar bajo la órbita del FC Barcelona, eterno rival del Madrid. Pero actualmente su futuro solo parece tener un color: el blanco.

[Más información: Eriksen, un relevo para Modric en la agenda del Real Madrid]