Todo comenzó el 28 de mayo de 2016 en la ciudad de Milán. Allí, el Real Madrid volvía a ganar una final de la Champions League al Atlético de Madrid. Con el recuerdo todavía reciente de Lisboa, el conjunto blanco se imponía esta vez en la tanda de penaltis a su vecino y eterno enemigo. Juanfran, excanterano merengue y ahora jugador colchonero, mandó al palo la pelota que resultó decisiva para La Undécima.

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Solo habían pasado dos años de la última Champions, aunque el Real Madrid había sufrido algunos cambios. El más significativo, ya no estaba Carlo Ancelotti en el banquillo y dirigía al equipo blanco el que entonces era su segundo, Zinedine Zidane. De la mano del francés, el club volvería a hacer historia con tres 'Orejonas' consecutivas. 

Uno de los nombres propios de esta triunfal época del Real Madrid es el de la leyenda gala. Se proclamó campeón de Europa como jugador, como ayudante y por último como entrenador. En total, cinco títulos. Sin duda, la historia de amor entre el club blanco y la Champions tiene en 'Zizou' a uno de sus grandes protagonistas. 

Zidane llegó al banquillo como regalo de Reyes en el año 2016. Tras unos meses convulsos con Rafa Benítez, la misión del francés era la de recuperar el vestuario e intentar evitar una temporada que pintaba en blanco. En La Liga peleó hasta la última jornada a pesar de que cuando llegó había una desventaja de cinco puntos con el Barcelona. Incluso ganó en el Camp Nou (1-2), en un partido que fue un antes y después para que la plantilla recuperara la confianza. 

Zidane con la Champions

El resto ya es historia del Madrid y del fútbol. Tres años e imbatido en Champions. Zizou dejo el conjunto merengue sin saber lo que era perder una eliminatoria. Ningún equipo había conseguido repetir título desde que se instaló el nuevo formato de la Copa de Europa en 1992. Este dato refleja la gran magnitud de lo que ha conseguido el club blanco en los últimos tiempos. Algo difícil, por no decir imposible, de igualar. 

El mejor equipo del siglo XXI estuvo liderado en el campo por Cristiano Ronaldo. El portugués, ganador de cinco Balones de Oro y entre los que se incluyen los de 2016 y 2017, es el mejor jugador de la historia del Real Madrid junto a Alfredo Di Stéfano. Máximo goleador con la camiseta blanca, estos 1.000 días de reinado no se entienden sin su figura. 

Cristiano celebra su gol de penalti a la Juventus EFE

Cristiano fue capital para levantar las tres 'Orejonas', ya que marcó 16 goles en 2016, 12 en 2017 y 15 en 2018. Sin embargo, anunció su marcha sobre el mismo césped de Kiev y después de que el Real Madrid ganara La Decimotercera. El tiempo pasa para todos y, a sus 33 años, el portugués decidió marcharse y poner rumbo a la Juventus

El jefe de este Real Madrid que pasa a la historia es Sergio Ramos. El capitán que ha levantando las tres copas de forma consecutiva y que ha representado a la perfección los valores del club tanto dentro como fuera del terreno de juego. A estas tres Champions hay que sumar la que consiguió gracias a un cabezazo en el minuto 93 contra el Atlético. Los rojiblancos ya tocaban su primera corona continental cuando, de la nada y como si fuera un Dios bajando a la Tierra, apareció el de Camas para mandar el partido a la prórroga. 

Sergio Ramos celebra su gol al Atlético en la final de Milán

Otros futbolistas de esta generación de oro del Real Madrid son Luka Modric -Balón de Oro 2018-, Kroos, Benzema, Bale, Marcelo.... La columna vertebral durante el reinado de los 1.000 días. Todos ellos estuvieron en el punto de partida, San Siro, y continuaron en el tren que arrolló a la Juve en Cardiff y que vengó a Los García en Kiev derrotando al Liverpool

No se ganan Champions por suerte y mucho menos tres consecutivas. Entre 2016 y 2018 el Real Madrid se ha enfrentado a: PSG, MalmöShakhtar Donetsk, Roma, Wolfsburgo, Manchester City, Atlético de Madrid (2016); Borussia Dortmund, Legia Varsovia, Sporting de Portugal, Nápoles, Bayern Múnich, Atlético de Madrid, Juventus (2017); Tottenham, Borussia Dortmund, APOEL, PSG, Juventus, Bayern Múnich y Liverpool (2018). Casi nada. Todos ellos hincaron la rodilla ante el Rey de reyes. 

La final de 2017 contra la Juventus puede ser el cenit futbolístico de este Real Madrid. Una auténtica apisonadora que dio una lección a uno de los mejores equipos defensivos de la historia. Bonucci, Barzagli, Chiellini, Buffon... ninguno pudo parar a un conjunto blanco que interpretó a la perfección la sinfonía para bailar sobre el Millenium Stadium.

En la de 2018 el gran protagonista fue Gareth Bale. En cuartos de final, Cristiano había asombrado con una chilena en el Juventus Stadium. El galés, que fue suplente, no quiso ser menos y salió en la segunda parte de la final para poner el 2-1. Una nueva chilena que ya es, junto al de Zidane en Glasgow, el gol más bonito en la historia de las finales. 

Gol de chilena de Bale al Liverpool

Si algo ha caracterizado a este Real Madrid es que ha sobrevivido a los fríos inviernos para florecer en primavera. Comienzos de temporada dubitativos para terminar mandando con mano de hierro en el tramo decisivo del curso. En 2016 todo parecía abocado a una campaña de transición, pero llegó Zidane y en abril el equipo era otro.

En 2017 se decía que era imposible repetir el éxito de la temporada anterior y que el Madrid debía centrarse en La Liga. Y así lo hizo al conseguir su 32º entorchado nacional, pero es que además se convirtió en el primer club en defender con éxito el título como campeón de Europa.

Por último, 2018 y el año que algunos acusaban a la plantilla de haberse cansado de ganar. Pues bien, llegó la época de la Champions y el Real Madrid eliminó al todopoderoso PSG para poner la directa a su decimotercera Copa de Europa. Inviernos tristes y primaveras alegres. Porque eso es el Real Madrid: el himno de la Champions, los últimos rayos de sol al atardecer y la fiesta en La Cibeles en manga corta. 

El Real Madrid evoluciona en Europa. Sabe que la Champions es su competición y los jugadores al ponerse esa camiseta con el escudo redondito se transforman como Clark Kent en Superman. La alegría de la primavera trae consigo siempre al mejor Madrid, al de las grandes noches y al de las gestas. Porque como si de El Cid se tratara, solo el Real Madrid puede ganar un partido después de muerto.  

Florentino Pérez, a la altura de Santiago Bernabéu

El hombre que inició el idilio entre el Real Madrid y la Champions fue Santiago Bernabéu, precisamente el espejo en el que siempre se ha mirado Florentino Pérez y sin él no se entiende tampoco esta gloriosa época dorada del Real Madrid. Con el primero, el club blanco consiguió sus primeras seis Copas de Europa. Con el actual presidente, cinco Champions. 

Florentino Pérez coloca La Decimotercera en la sala de trofeos del Santiago Bernabéu

Florentino Pérez llegó en el año 2000 para salvar al club de la conversión en Sociedad Anónima Deportiva y con su modelo no solo lo consiguió poner en la cúspide en materia económica, sino que logró convertirlo también el mejor del siglo XXI. 19 años después de su llegada, el Real Madrid es de sus socios y tiene la estabilidad social necesaria para dominar también en el ámbito deportivo. A sus éxitos con el equipo de fútbol hay que sumar que el baloncesto ha reverdecido laureles, salvando a la sección de una larga travesía por el desierto.  

Una historia de amor entre el Real Madrid y la Champions que el club quiere alargar también a 2019. De momento se cumple el guion de los últimos años. Un invierno frío, repleto de altibajos, y mejorando según va subiendo la temperatura y se va acercando la primavera. Así que lo mejor está por llegar. Larga vida al Rey. 

[Más información: La cronología de los 1.000 días del Real Madrid como campeón de Europa]