Que la Copa del Rey es una prioridad para el Real Madrid ya lo demostró Solari con la alineación inicial en Girona. A pesar del resultado de la ida, el argentino apenas reservó a Casemiro y Modric para una visita a Montilivi que siempre es complicada. Enfrente, el equipo de Eusebio Sacristán soñaba con, al menos, dar un susto a los blancos. [Narración y estadísticas: Girona 1-3 Real Madrid]

Y lo consiguió nada más comenzar el encuentro en una falta lateral botada por Granell que acabó estrellándose en el larguero. El rechace dio en la cara de Douglas Luiz, pero Carvajal llegó para despejar y liberar al Madrid de la asfixia a la que le quería someter el conjunto catalán. 

Benzema tira del carro

El equipo de Solari comenzó a meterse en el partido al ritmo que crecía Benzema. El francés, el jugador más en forma de los merengues, era el protagonista de las mejores ocasiones del conjunto blanco. A punto estuvo de empatar en un centro de Carvajal en el que la defensa se hizo un lío y el balón se quedó muerto dentro del área. Sin embargo, el delantero no aprovechó la oportunidad. 

Benzema solo estaba entrando en calor, como bien demostró en el minuto 27. El '9' se perfila, se asocia después con Carvajal y se mete dentro del área para batir a Iraizoz. Nueva exquisitez del francés para poner al Real Madrid en semifinales y terminar con el sueño de un Girona que, a pesar de ello, no aflojó.

Volvieron a encontrar sus ocasiones los albirrojos, pero, a puerta vacía, Stuani no consiguió contactar con la pelota. Un zapatazo de Granell posterior demostró que Keylor Navas ha vuelto en buena forma, aunque en medio hubo un jugadón entre Marcelo y Vinicius que el lateral, tras incrustarse por el centro de la zaga, falló ante Iraizoz. 

Pero Benzema estaba de dulce y bailaba por Montilivi al igual que lo hizo en el RCDE Stadium. Antes del descanso, el galo aprovechaba un balón de Vinicius para hacerse un espacio y poner la pelota en el palo largo de Iraizoz. Era el 0-2 y la sentencia. El Madrid, liderado por Karim, estará en el bombo de semifinales junto a Valencia, Betis y Barcelona.

Al Real Madrid le había sobrado toda una parte en Gerona gracias, sobre todo, a dos pilares: las paradas de Keylor Navas y la clase y los goles de Benzema. Uno atrás y otro adelante para cerrar la eliminatoria y dejar la segunda mitad para el retorno de Asensio, más minutos para Bale y que Nacho diera descanso a Sergio Ramos.

Una segunda parte tranquila

Excepto una ocasión de Vinicius y un palo de Lucas Vázquez, el tiempo pasaba sin sobresaltos para los de Solari. El control del conjunto blanco era total, incluso el marcador se quedaba corto. Pero, en el minuto 70, Pedro Porro lograría al menos el del honor para un Girona que puede estar más que satisfecho con la eliminatoria que ha realizado contra el triple campeón de Europa

Seung-Ho Paik y Marcos Llorente pelean por el balón REUTERS

El tanto de los albirrojos llegó con una pared entre Pachón y Pedro Porro que definió este último, con suspense, por debajo del cuerpo de Keylor Navas. Aunque, eso sí, poco duraría la alegría a los locales, ya que Marcos Llorente se sacaría de la nada un zambombazo cruzado para poner el definitivo 1-3. 

El Real Madrid demostró que está a un nivel superlativo y que Benzema es el líder sobre el campo que necesitaba. Tan incomprendido a veces, pero con una clase fuera de toda duda. El equipo de Solari se va de Copas a la fiesta de Karim. 

Girona 1-3 Real Madrid

Girona: Gorka Iraizoz; Jonás Ramalho, Bernardo, Muniesa (Juanpe, 45'); Pedro Porro, Granell, Douglas Luiz, Paik (Álex Pachón, 68'), Raúl García Carnero; Lozano, Stuani (Valery Fernández, 59').

Real Madrid: Courtois; Carvajal, Varane, Sergio Ramos (Nacho, 63'), Marcelo; Ceballos, Marcos Llorente, Kroos; Lucas Vázquez y Benzema (Marco Asensio, 58'), Vinicius Junior (Bale, 67').

Goles: 0-1, 27' Benzema; 0-2, 43' Benzema; 1-2, 71' Pedro Porro; 1-3, 76' Marcos Llorente.

Árbitro: Juan Martínez Munuera (Comité valenciano). Amontestó a Stuani (49'), Carvajal (65') y Lozano (72').

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Estadio Municipal de Montilivi (Gerona) ante 14.158 espectadores.