La afición madridista no ha querido perderse el estreno del Real Madrid en la Champions League, donde defenderá título por tercera temporada consecutiva. El primer rival en llegar al Santiago Bernabéu ha sido la Roma de Di Francesco, que la campaña pasada ya llegó a semifinales y se quedó a un gol de lograr una gesta histórica. En cuartos eliminó al Barcelona.

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El estadio madridista ha querido brindar una pequeña ovación a Kostas Manolas, el zaguero griego del conjunto romano, ya que el año pasado anotó el tanto definitivo con el que se eliminaba al equipo culé tras un 4-1 en el Camp Nou y un 3-0 en el Olímpico de Roma. Su gol en los minutos finales, y su celebración perdiendo los papeles, ya está en todos los libros de la historia de la mejor competición mundial a nivel de clubes.

Incluso, en una entrevista días previos de este encuentro ya admitió que se esperaba un recibimiento tan cortés por parte de la afición rival: "Para mí será un placer que los seguidores del Real Madrid me reciban bien. Sé que me están esperando". Además tuvo tiempo para rendirse ante el mejor club del mundo: "Es el mejor equipo del mundo. No es casualidad que haya ganado tres Champions League de manera consecutiva. Nadie lo ha hecho y será por algo". 

Manolas, celebrando junto a sus compañero, un gol ante el Barcelona. Foto: EFE

Un sueño para él jugar en el Santiago Bernabéu

Sobre su visita al campo merengue concluyó: "El Santiago Bernabéu es un estadio muy bonito, de los mejores. Será un placer para mí jugar allí, hacer un buen partido con mi equipo. Daré lo máximo". Sobre si es un ídolo para el madridismo, bromea: "¿Seguro? Hemos eliminado al Barcelona con un gol mío, un equipo con tantos campeones. No sé si soy un ídolo como dice, pero sí que daré todo por mi equipo y lo que pase, seguro que es bonito".

Pitos para la Roma

Pese a que Manolas fue recibido con aplausos por buena parte del respetable que se encontraba ya en las gradas del Santiago Bernabéu cuando los futbolistas giallorossi saltaron al terreno de juego para el calentamiento, el resto de jugadores de la Roma no fueron ovacionados por los aficionados merengues, sino que se les recibió con pitos.