Juan Carlos I en la fiesta del Real Madrid

Juan Carlos I en la fiesta del Real Madrid

Fútbol CHAMPIONS LEAGUE

El Rey Juan Carlos se sumó a la fiesta del Real Madrid en Kiev

Noticias relacionadas

En el corazón de la Decimotercera | El rey Juan Carlos I se suma a la fiesta del Real Madrid en Kiev

El Rey Juan Carlos fue uno más en la celebración en el vestuario del Real Madrid. Junto a personalidades como Florentino Pérez o Manuela Carmena, el monarca español saludó a todos y cada uno de los futbolistas merengues e incluso llegó a bromear con algunos de ellos, demostrando así el especial carácter que le hizo ser uno de los reyes más queridos de Europa.

Primero daba la enhorabuena al que era el líder del club blanco y el cual volvió a llevar al mejor equipo del mundo a tocar la gloria y reafirmar su trono europeo, Zinedine Zidane. Acto seguido, se fundía en cariñosos gestos con cada uno de los campeones que se habían dejado la piel por el escudo, una vez más, incluso se fundía en algún que otro abrazo con Cristiano, Asensio o Ceballos.

Como no podía ser de otra manera, Marcelo, ponía el toque cómico al encuentro. El lateral izquierdo al ver al rey emérito se quitaba una parte de una de las red que cubría una de las dos porterías del terreno de juego, se sacudía las manos, y le daba la mano mientras efectuaba una leve reverencia.

Renovar la Copa

Isco también sacó su arte a relucir haciendo una anécdotica broma con Roberto Carlos. El de Arroyo de la Miel le decía "Roberto, quiero una Copa del Rey ya, tío. Tanta Champions, tanta Champions...". Además, ponía la guinda del pastel a su ocurrencia añadiendo contestando a Modric con que ya la tenía. El centrocampista, por su parte, le respondía con que tenía "una, pero como han cambiado de rey ha caducado".

Isco Alarcón celebra un gol ante el Athletic

Isco Alarcón celebra un gol ante el Athletic REUTERS

Su alteza, un campechano

Juan Carlos al recibir a Benzema le expresaba que "¡qué gol de Isco, eh", como uno más dentro del vestuario. Hecho que el '9' madridista corroboró con una amplia sonrisa. El galo no tenía palabras para explicar lo que era marcar en una final. Finalmente, llegaba Sergio Ramos con su inseparable trofeo a cuestas, quien le preguntaba al rey que como estaba y le daba las "gracias por venir" a verles ganar su tercera Champions consecutiva, la cual también era de él.