El Real Madrid tiene varios protagonistas en su pretemporada y gira por Estados Unidos. Uno de los nombres propios es Odegaard, que llega después de una cesión en Holanda y con la intención de ganarse un hueco en el equipo merengue.

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Su incorporación, sin embargo, no ha tenido el mismo protagonismo que el de otros jugadores. Sin ir más lejos, los pasos dados por Vinicius han sido seguidos y analizados hasta el milímetro. Pese a ello, en el Real Madrid se tiene también una gran confianza en Odegaard y en el potencial que puede llegar a explotar en unos años. El mediocentro es uno de los 'tapados'.

Algo que incluso le puede ayudar. La presión no es tan grande como con otros jóvenes talentos y esa falta de críticas servirá a Odegaard de colchón para cualquier error que cometa.

Odegaard en un entrenamiento

La evolución en la gira

Su debut con Lopetegui llegó ante el Manchester United en ese primer partido de la pretemporada. Tuvo minutos e incluso oportunidades de gol. Un lanzamiento de primeras en la frontal del área cerca estuvo de convertirse en el primer tanto del noruego, pero el remate no fue tan preciso como debía.

Esa oportunidad perdida para deslumbrar al máximo tendrá su reedición ante la Juventus, donde Odegaard disfrutará de minutos de nuevo. Pero en esta ocasión con un handicap: la llegada de los internacionales españoles. Ya en el primer partido estaban la mayoría de los nacionales que acudieron a Rusia, pero su falta de entrenamientos les restaron minutos. Algo que cambiará en esta ocasión, para la que los principales nombres del Madrid llegan con cierto ritmo para destacar.

Su futuro, lejos del Madrid

A corto plazo no parece que vaya a tener u hueco en el plantel de Lopetegui. Odegaard, a diferencia de Vinicius, no estará entre el primer equipo y el filial. Su destino para la próxima temporada está lejos del Real Madrid. Tiene talento y cualidades suficientes como para brillar en un equipo del primer nivel, y eso es lo que intentará el club merengue.

Tiene varias ofertas y la intención es que salga cedido. Bien a un equipo de La Liga o a otro conjunto europeo, pero sin rebajar el nivel hasta el Heerenveen, donde Odegaard dejó un buen sabor de boca pero sin desarrollarse como podría haberlo hecho en otro lugar. El jugador, hace unos meses, ya dejó la puerta abierta a una cesión en España.