Será que es tiempo de disfrutar de las vacaciones, de playa, aguas cristalinas, tomar el sol e ir de un chiringuito a otro al son de la música. Debe ser este el primordial motivo por el que ninguno de los futbolistas que juegan defendiendo el escudo español lo haya felicitado públicamente, o al menos haberse parado un momento a darle la bienvenida a través de las redes sociales. Y es algo que se puede entender a medias, ya que después de un Mundial para olvidar al caer en octavos ante, nada más y nada menos, que la anfitriona, Rusia, necesiten desconectar de todo tema que tenga que ver con el ámbito futbolístico, por lo menos en el espacio público.

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Sin embargo, el nombramiento del que fue entrenador del Barcelona, ha generado gran expectación e interés a nivel nacional. Tras las declaraciones del que fue director deportivo de la selección española y que luego pasó a liderar al conjunto nacional después de que Julen Lopetegui fuera destituido por Rubiales, al enterarse este que iba a ser el próximo entrenador del Real Madrid. Hecho que se llevó a cabo al hacer Zidane pública su dimisión nada más ganar La Decimotercera

LA PRIMERA ALTERNATIVA

El presidente de la Federación, Luis Rubiales, afirmó ante los medios de comunicación en la tarde de este lunes que su primera opción siempre fue Luis Enrique, y que no había hablado con nadie más sobre el asunto. El asturiano pasará a ser el entrenador de la Selección los próximos dos años que vienen. Este tratará de enmendar los errores que se llevan aconteciendo, ya no solo en estos últimos días y, sobre todo los meses de junio y julio que está ocupando el Mundial. Su intención es coger el toro por los cuernos y cambiar la situación en la que se encuentra el combinado nacional para comenzar una nueva era mucho más dorada que las recientes pasadas en campeonatos.

EL LÍO MUNDIALISTA DEJA PASO A UN NUEVO DIRECTOR

Después del embrollo que causó a nivel internacional, pero sobre todo nacional, la expulsión de Lopetegui como entrenador de la selección española apenas un par de días de comenzar la competición más importante del mundo. Fernando Hierro, el que era el director deportivo del combinado nacional tuvo que coger las riendas del equipo, pero al hacer pública su dimisión tras la  finalización de un Mundial nefasto, la Selección se quedaba sin director deportivo y sin seleccionador. En este caso, el elegido para dirigir la Real Federación Española de Fútbol caía en manos del exportero José Francisco Molina, quien se encargara de ser el enchufe entre los jugadores y la directiva.