La campeona del mundo quedó eliminada en la fase de grupos contra Corea del Sur y sufrió la maldición del campeón. El empate a cero estuvo presente en la mayoría del partido, sin embargo, en dos momentos del descuento los coreanos firmaban la derrota de la Mannschaft. Los de Joachim Löw no mostraron su mejor versión en ninguna de las jornadas y esto les ha pasado factura. 

Sami Khedira, jugador de la Juventus, reconoció lo duro que es sufrir una eliminación tan temprana: "Este es uno de los momentos más difíciles de la Mannschaft". La selección germana se presentaba al torneo como uno de los equipos favoritos en las apuestas para alzarse con el titulo, pese a ello, la derrota contra México y Corea mermaron a una selección que no contó con ningún jugador que pudiese echarse el equipo a la espalda.

Sobre esto último, Khedira lanzó un dardo a los pesos pesados del equipo: "Antes del torneo dijimos que los campeones del mundo deberían guiar al grupo. No es fácil pero hemos aceptado esa tarea".

LA DERROTA, UN DURO GOLPE

Khedira, que debutó con la selección en 2009 y ha disputado 75 partidos internacionales, reconoció lo duro que se le hace la derrota a una selección que nunca había caído en fase de grupos: "Personalmente es también un momento duro" aseguró poco antes de reconocer que será "el primero en asumir la responsabilidad". 

Ante las posibilidades del combinado alemán en el futuro, el centrocampista admitió que "tenemos que vivir con las consecuencias" aunque quiso dejar claro el buen momento que ha sufrido la selección alemana en la última década: "Los últimos diez años han sido sorprendentes".

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