El pasado verano el Real Madrid Castilla renovó casi por completo su delantera. Raúl de Tomás y Sergio Díaz fueron cedidos al Rayo Vallecano y al Lugo respectivamente, Nikolaos Vergos regreso al Olympicaos y Jordán Gaspar se marchó al Osasuna B.

En su lugar se apostó por la continuidad de Víctor Campuzano, llegado la pasada campaña desde el Espanyol B, y por dos apuestas. En primer lugar, Dani Gómez, que venía de despuntar con el Juvenil A bajo las órdenes de Guti. Por otro lado, el fichaje de Cristo González desde el Tenerife a cambio de 750.000 euros. El canario se había desenvuelto toda su vida entre la mediapunta la banda izquierda, pero Solari lo ha reconvertido a ariete.

CRISTO, DELANTERO EN TODA REGLA

Son precisamente estos dos jugadores los que el técnico argentino está alternando, demostrándose así su escasa confianza en Campuzano. Todo lo contrario que con Cristo, al cual da oportunidad tras oportunidad pese a no encontrar su mejor nivel. En el club blanco son conocedores del talento que atesora, y no quieren un rendimiento inmediato.

DANI GÓMEZ RECUPERA SU NIVEL

Por otro lado, Dani Gómez se ha convertido en el suplente ideal. Cumple cada vez que dispone de minutos, y se le implicado, tal y como demostró celebrando con rabia el segundo gol ante el Coruxo, en el cual participó en la jugada. Solari confirmó después en rueda de prensa que confiaba en ambos y que le gusta la competencia entre los dos. Mal no le ha ido hasta entonces.

El Castilla se lleva los tres puntos ante el Coruxo by footbie.com

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