El Real Madrid se planta en su séptima final consecutiva en la Copa del Rey. Los blancos, tras un partido casi perfecto, destrozaron a un Valencia Basket sobrepasado por el nivel de los merengues. Tavares y Campazzo, mostraron un nivel de AllStar. [Narración y estadísticas: Real Madrid 91-68 Valencia Basket].

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La primera semifinal del día juntaba a dos de los mejores ataques de toda la Liga. Valencia y Real Madrid se daban cita en el Carpena en busca de un puesto en la final de Copa. Los taronjas querían dar una nueva campanada, como la lograda ante el Barcelona, mientras que el Madrid no quería dejarse sorprender y así lo demostraron desde el salto inicial.

Como si fuesen Huertas y Shermadini, Campazzo y Tavares jugueteaban cómodamente con el pick&roll para desesperación de Dubjlevic y Vives y para que el Madrid sumara un parcial inicial de 9-0. Valencia apostaba por sacar al pívot del Real Madrid de la zona y si este no salía, el triple era la única, a la par que fallida, opción. 

Negados en ataque, Valencia tenía la obligación de subir su nivel defensivo si quería volver pronto al partido. Como hiciera contra el Barcelona en cuartos de final, los de Ponsarnau abrieron los brazos entorno a su pintura y de ahí sacaron un parcial de 0-7 que les devolvía al choque.

El Madrid golpea primero

Pero ese retorno iba a resultar cual paso por gasolinera. Una vez repostado, el coche de Valencia vio como el Ferrari blanco le adelantaba estando aún en la vía de servicio. El deportivo merengue lo dirigía Campazzo, con Tavares como copiloto con el asiento lo más atrás posible, y el Madrid volvía a rugir en ataque y en defensa poniendo el broche a un primer cuarto sobresaliente.

Con 18-11 se abrió el segundo cuarto y en un abrir y cerrar de ojos el choque se marchó a 28-13. El vendaval ofensivo de los de Laso venía acompañado de un cerramiento defensivo cual guardia numantina que desesperaba a Ponsarnau. Los porcentajes de Valencia eran paupérrimos, pero tenían que aprovechar el descanso que Laso daba a Tavares y Campazzo para acercarse en el marcador.

La defensa merengue, al ataque

Dicho y hecho, quitó el técnico merengue a sus dos jugadores más en forma y el conjunto taronja volvió a acercarse en el marcador. Eso sí, el acercamiento no llegó desde el rebote, donde Felipe Reyes, que se llevó una ovación atronadora del Carpena, impartió un curso acelerado, llegó gracias al obcecación blanca con el perímetro.

Como le sucediera al Barcelona en los cuartos, el Madrid caía en la trampa del perímetro y permitía a Valencia el agarrarse de nuevo al choque. Sin embargo, fue volver Tavares y el 5/21 que sumó el conjunto blanco al descanso quedó empañado por un nuevo arreón que cerró la primera mitad con un 34-20 clarividente.

La defensa del Madrid había sido mucho para un Valencia que tenía que reorganizar ideas y planteamientos en el parón. Abogaba Ponsarnau por una mejora ofensiva, evidente si uno miraba el marcador, para recuperar la vida en las semifinales. El plan era claro y lo lograba desempeñar a la perfección el equipo taronja

El Madrid cierra el partido

Valencia anotaba 11 puntos en 4 minutos, cifra que no logró en el segundo periodo, y mostraba clara mejoría en lo ofensivo. Pero claro, en un partido hay dos equipos y el Real Madrid iba soltarse el pelo en ataque, más aún de lo que lo hacían los de Ponsarnau.

28 puntos anotaron los blancos en los primeros siete minutos del tercer cuarto parara que la diferencia en el marcador se marchara a los 25 puntos. (62-37, minuto 27). Tavares y Campazzo seguían disfrutando como niños y encima se unía la sonrisa menos curva del baloncesto europeo. Randolph, en un visto y no visto, ponía 16 puntos en su estadística y el penúltimo acto que se cerraba con un 67-44 brillando en el marcador.

El partido ya carecía de historia. El Madrid se iba a plantar en su séptima final consecutiva de Copa del Rey después de dar un absoluto recital ante Valencia Basket. Este último periodo quedó para las ovaciones de los protagonistas en el día de hoy: Campazzo y Tavares. El base y el pívot del Real Madrid dieron un auténtico clinic y la afición del Carpena les agradeció ese recital con una sonoro aplauso que sirvió para que Valencia bajara más aún los brazos.

Mientras que Felipe seguía capturando rebotes y Laso pedía más defensa, Laprovittola, MVP de la Copa el pasado año, entraba por primera vez en el partido. Muestra clara esto de lo larga, compensada y competitiva es la plantilla del Real Madrid. El bocinazo final llegó más tarde de lo esperado y es que el dominio del Madrid fue tal que esta semifinal se acabó haciendo larga.

En definitiva, el Real Madrid se planta nuevamente en una final de Copa y ya espera al rival que saldrá del Morabanc Andorra - Unicaja. Lo que si es más que evidente es que, a este nivel, el Madrid alzará nuevamente el torneo copero.

Real Madrid 91-68 Valencia Basket

Real Madrid: Campazzo (15), Carroll (12), Deck (7), Randolph (16), Tavares (9) - quinteto inicial - Causeur (8), Rudy (0), Laprovittola (0), Felipe (4), Llull (6), Thompkins (9), Taylor (5).

Entrenador: Pablo Laso.

Valencia Basket: Vives (8), Marinkovic (2), Doonerkamp (7), Ndour (4), Dubljevic (7) - quinteto titular - Colom (9), Abalde (12), Labeyrie (5), Van Rossom (-), Tobey (11), San Emeterio (0), Sastre (3).

Entrenador: Jaume Ponsarnau.

Árbitros: Hierrezuelo, Peruga, Oyón.

Parciales: 18-11| 16-9| 33-24| 24-24|

Incidencias: Partido correspondiente a la primera semifinal de la Copa del Rey 2020 disputado en el Pabellón Martín Carpena, Málaga.