Nikola Mirotic sabía dónde se metía cuando decidió fichar este verano por el Barça Lassa. El hispano-montenegrino regresó este sábado al WiZink Center, pabellón en el que se celebra este fin de semana la Supercopa Endesa ante el Valencia Basket. Había expectativas sobre cómo reaccionaría el recinto la primera vez que su nombre sonara en megafonía y la pitada fue monumental.

El público no perdona su decisión de fichar por el conjunto culé tras su pasado madridista. La decisión de mudarse a la ciudad condal, ha sorprendido a todos los aficionados del baloncesto, especialmente a los de la capital, que no han reaccionado muy bien ante su presencia en su casa.

El pívot comenzó su carrera como jugador en el 2005 en el club blanco en las categorías inferiores. En la temporada 2008/2009 subió al filial, tras ser cedido al Palencia Baloncesto durante dos años, después formó parte del primer equipo y su buen juego le permitió dar el salto a la NBA. En el 2014 fichó por los Chicago Bulls, donde estuvo durante cuatro años. Durante la campaña 2018/2019 militó en las filas del New Orleans Pelicans y finalmente en los Milwaukee Bucks durante el 2019.

Este año ha decidido volver a España, pero no al equipo que le vio crecer, sino a su eterno rival. Fichó por el Barcelona Lassa con todas las consecuencias. Tampoco ha sentado nada bien a la afición que decidiera no participar en el Mundial de China 2019, por según el jugador: "El traslado de USA a Barcelona y el desgaste en la NBA me han hecho no estar al 100% para viajar con el equipo".

El que ha conseguido mejorar su relación con la afición, ha sido Víctor Claver. Gran parte de la afición le pitaba, pero tras colgarse el Oro en China, los seguidores no han dudado en convertir sus abucheos en aplausos para el valenciano.

[Más información: El ganador de la Supercopa Endesa se clasificará automáticamente  para la siguiente edición]