El Real Madrid disputaba el segundo partido de la serie ante el Panathinaikos con la misión de no ceder el factor cancha y viajar a Grecia con más seguridad. El equipo blanco se llevó la victoria con mucha autoridad y con una gran exhibición de Campazzo, que guió a sus compañeros a lograr el segundo punto de la serie y llegar al OAKA con mayor tranquilidad. [Narración y estadísticas: Real Madrid 78-63 Panathinaikos]

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Pablo Laso da órdenes a sus jugadores ante el Panathianikos Agencia EFE

El choque tuvo dos caras muy diferenciadas: un equipo griego que fue incapaz de anotar cómodamente debido a la gran defensa que marcó el Madrid y el factor Campazzo. En la segunda parte se desató la tormenta perfecta blanca con el base argentino y Randolph como grandes protagonistas. Los griegos mostraron un nivel inferior al del primer choque y no plantaron cara en varias fases del partido.

El partido comenzó con una intensidad endiablada y con ambos equipos mirando la canasta con ataques muy rápidos. Randolph superó rápidamente su anotación del pasado partido y demostró tener más ritmo y acierto en sus manos. Rick Pitino tuvo que parar el partido a las primeras de cambio para frenar la avalancha de puntos del Real Madrid con la gran inspiración de Campazzo.

Calathes se fue al banquillo para dejar su sitio a Lekavicius, ya que el '33' no estuvo inspirado en ningún momento del primer cuarto y acabó el choque con un solo punto en su casillero. El cuadro heleno estaba perdido en la cancha y sus ataques mostraban descontrol y poca seguridad a la hora de mirar al aro. La diferencia siguió aumentando hasta colocar la máxima a un minuto de la bocina (21-8). La apisonadora blanca encarriló el partido en los primeros minutos, pero tenía la obligación de mantener la misma defensa durante todo el choque para lograr la victoria.

El segundo acto fue un fiel reflejo del primero, ya que los jugadores blancos se mostraron seguros en cada ataque y con las ideas muy claras en cada situación del juego. Prepelic se sumó a la fiesta con un triple desde más de ocho metros, lo que provocó la locura en la grada del WiZink Center. Varias decisiones arbitrales ocasionaron el descontento en gran parte del pabellón, ya que los blancos tenían cinco faltas con seis minutos por disputarse y se señaló una técnica por simular una caída al escolta esloveno.

Pese al gran partido que estaban disputando Tavares y Taylor, el Panathinaikos no se descolgó y se mantuvo siempre con vida en el choque (33-20). La entrada en el campo de Antetokounmpo fue clave para su equipo, ya que su intensidad permitió que bajaran la diferencia a menos de diez puntos en los últimos minutos del segundo cuarto. Cada jugada era protestada por los griegos, que ya incendió la eliminatoria con su queja a la Euroliga por el arbitraje. En unos minutos de desconcierto absoluto, los equipos no anotaron con regularidad y la diferencia no se movió en exceso (35-26).

La defensa destrozó al Panathinaikos

Tras el paso por vestuarios, Campazzo intercambió un triple con Kilpatrick, quedando claro que ambos equipos necesitaban cumplir sus objetivos. Los colegiados estuvieron en el punto de mira y cada acción dudosa se silbó por parte de los aficionados. No emplearon el juego más brillante, pero el Madrid mantuvo su ventaja brillando más en defensa que en ataque. El base argentino fue un auténtico incordio para los rivales, acompañado de un Tavares insuperable. 

El Panathinaikos se mostró desesperado al no poder encontrar su ritmo, ya que cuando se acercaba en el marcador, eran rápidamente contestados con un triple de los locales (48-35). El técnico heleno no daba con la tecla y su equipo poco a poco se quedaba más atrás en el electrónico. El base argentino volvió a levantar al público de sus asientos con cinco puntos de manera consecutiva para obtener la máxima ventaja (59-38).

El último acto no defraudó, y el equipo local mantuvo la intensidad para frenar las intentonas de bajar la diferencia de los hombres de Rick Pitino. Las pocas opciones de los visitantes pasó por los fallos del Real Madrid, pero ni Calathes ni Langford estuvieron acertados. Taylor siguió haciendo daño desde el triple ante un Panathinaikos totalmente negado de cara a canasta. 

El Madrid se llevó el choque y se consagra como el único equipo de los playoffs que ha logrado las dos primeras victorias de su eliminatoria. El tercer partido tendrá lugar el próximo martes en la caldera griega y será la primera oportunidad para que los hombres de Pablo Laso accedan a la Final Four.

Real Madrid 78-63 Panathinaikos

Real Madrid: Randolph (10), Rudy Fernández (3), Campazzo (13), Tavares (6), Taylor (11) -quinteto inicial- Causeur (3), Reyes (-), Ayón (10), Carroll (3), Deck (2), Prepelic (9), Thompkins (8).

Panathinaikos: Thomas (13), Papagiannis (2), Papapetrou (9), Kilpatrick (10), Calathes (1) -quinteto inicial- Langford (4), Gist (7), Vougioukas (4), Lekavicius (6), Lojeski (7), Antetokounmpo (-), Mitoglu (-).

Árbitros: Robert Lottermoser, Sasa Pukl, Gytis Vilius.

Parciales: 21-8 | 14-18 | 26-15 | 17-22

Incidencias: Partido correspondiente a los playoffs de la Euroliga disputado en el WiZink Center (Madrid, España).