El Khimki ruso llega a Madrid con la amenaza de sus lanzamientos triples, pero sin los de Alexey Shved, además de un juego interior con pocos kilos y centímetros pero muy atlético, cualidades con las que fue capaz de ganar la temporada pasada en la capital de España. El baja del exNBA merma el potencial de los rusos.

Por otro lado está el campeón de Europa y el actual invicto, que no quiere sustos e intentará mostrar su mejor juego para doblegar a un equipo ruso que no ha encontrado aún sus mejores sensaciones, Pablo Laso no podrá contar ni con Kuzmic ni con Thompkins, este último aún recuperándose de sus molestias. 

El Khimki es uno de los equipos peor clasificados de la Euroliga. Sin Shved, máximo anotador de la competición y con derecho de pernada para tirarse cualquier balón en cualquier circunstancia, pero con el resto del equipo que admite este liderazgo -del que no gozará en Madrid- y acompaña siendo el equipo que más triples lanza en la competición.

MONTAKIT FUENLABRADA / REAL MADRID J.J.Guillen Agencia EFE

De hecho el equipo ruso ha lanzado 50 triples más que canastas de dos puntos, 211 por 161, en las seis primeras jornadas de la Euroliga. Pero Shved es algo más, es un generador de juego que reparte 7 asistencias de media. Y los pívots bajitos y rápidos del equipo, saltan como gamos, con lo que su defensa no es fácil ni mucho menos.

La dependencia de la artillería de Shved

Shved es un genio del baloncesto y como tal absolutamente impredecible, como el Khimki. Hasta el momento el equipo ruso ha ganado sólo un partido, al Herbalife Gran Canaria (87-72), pero han competido en todos. La temporada pasada el Khimki ganó en Madrid (80-86), haciendo gala de ese juego anárquico de absoluta dependencia del genio de Belgorod y a la vez completamente independiente de su carisma. En medio de ese aparente caos emerge la calidad de los jugadores y el Khimki no va carente de ella.

La clave del Real Madrid: el juego interior

Potenciar el juego interior del Real Madrid y cargar el juego bajo los aros donde Tavares podría reinar con poca oposición (saca 14 centímetros al jugador más alto de los rusos). Algo que es sencillo de decir y más complicado de llevar a cabo.

Y es que el Khimki también es el equipo que más balones recupera en la Euroliga, lo que unido a su condición atlética, velocidad y juego exterior, hacen difícil organizar una defensa efectiva. Pablo Laso lo dijo más claro: "Si ellos meten una de tres y tu una de dos, a palmar".

El balance de 1-5 de los rusos puede ser engañoso, pero el Madrid, según Laso, está preparado para frenar los triples rusos. La victoria del Khimki el año pasado sirve de aviso.

[Más información: Deck: "Mi adaptación a Europa está siendo buena"]

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