El Real Madrid celebra su ACB 34. Foto: acbmedia

El Real Madrid celebra su ACB 34. Foto: acbmedia

Baloncesto

El Real Madrid, rey de Europa y España

El equipo de Pablo Laso ya es campeón de la ACB después de ganar el segundo partido en Vitoria. Un balance total de 3-1 en la final sin haber perdido ningún partido fuera de casa. Una exhibición de Rudy Fernández, sumado al buen hacer de Doncic en los últimos segundos, hizo posible el doblete del Real Madrid ante Baskonia. El club blanco suma su título 34 de la competición doméstica.

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La oportunidad de oro había llegado. Pocos seguían viendo al Real Madrid como gran favorito al título tras la derrota en el primer partido. Los de Laso, sin embargo, siempre habían mantenido la idea de ir encuentro tras encuentro. Sin mirar a lo largo de toda la eliminatoria y pensando únicamente en ir marcando punto a punto. La tensión y polémica estaba asegurada. Baskonia contra las cuerdas y el Madrid a 40 minutos de ganar la ACB número 34. (Así vivimos el partido en directo).

Pese a todos los alicientes, el encuentro comenzó con un ritmo bastante inesperado. A diferencia de los anteriores partidos donde desde el primer segundo se notaba la intensidad que se pretendía imprimir, esta vez eran las defensas las que marcaban la línea. Bien plantados ambos equipos y con sus hombres grandes siendo protagonista. Laso había repetido quinteto y Reyes no tardaba en vérselas con Shengelia. Duelo en la zona que ganaría el cordobés y que obligó al georgiano a irse al perímetro. Ahí, después de varios intentos, sacaba sus primeros cinco puntos. 

Reyes ante Baskonia. Foto: acbmedia

Reyes ante Baskonia. Foto: acbmedia

Además, Pedro Martínez sacaba la pizarra y mandaba a Timma al puesto de cuatro. En el cara a cara con Carroll poco tenía que hacer el americano merengue. La derrota estaba asegurada y el baskonista se fue a los cuatro tantos. El Madrid, que estaba moviendo bien el balón y dando protagonismo ofensivo a Taylor, se mantenía. Poco a poco la velocidad empezó a instaurarse en el juego. Campazzo hacía de las suyas y Carroll rompía con seis puntos muy seguidos. del 13-12 en seis minutos a un buen 21-18. Thompkins y Janning empezaban a desengrasar la muñeca desde el perímetro en un aviso para los minutos restantes.

El segundo cuarto dio rienda suelta a lo que se había visto en días anteriores. El parcial subía levemente al 17-24 y daba el timón a los grandes anotadores de cada equipo. Si hubo un líder en estos segundos diez minutos ese fue sin duda Rudy. Con Doncic y Llull en la pista, y a pesar del buen hacer del esloveno, el Madrid no había logrado romper del todo. Tuvo que ser el balear quien lo hiciera. 17 puntos soberbios con 4 de 5 en triples y 21 créditos de valoración. El cara a cara con Janning lo estaba ganando claramente. Y eso que el baskonista contó con la ayuda de su compañero Granger, que sacaba un triplazo desde ocho metros.

Ayón atacando ante Baskonia. Foto: acbmedia

Ayón atacando ante Baskonia. Foto: acbmedia

La agresividad física iba en aumento y las primeras decisiones polémicas de los árbitros llegaban. Ya estaba todo dicho. El tiro libre, por tanto, se convirtió en el foco principal de anotación. En esos lanzamientos se resumieron unos últimos minutos muy lentos en cuanto a juego. El Madrid, con buenas sensaciones, se iba con 38-42.

SHENGELIA PIERDE LOS PAPELES Y EL MADRID SE MANTIENE

El interior georgiano no tardó en liarla en el tercer cuarto. Primero en un pique entendible con Reyes y después con una desmesurada agresión a Tavares que quedó tendido en el parqué. La cosa terminó con una técnica para el capitán merengue y para Shengelia. El baskonista se iba al banquillo y los locales perdían a uno de sus pilares ofensivos. De enchufarse en el triple a tener que ser sustituido. Sin embargo, el conjunto vasco se mantuvo firme sin la presencia de este.

Además, Pedro Martínez no tardaría en devolverle el protagonismo. Rápidamente saltó a pista e intentó remar contracorriente. El Madrid se acomodaba en ataque, principalmente de la mano de un Campazzo que tomaba por completo la dirección del encuentro. Del 43-49 poco a poco se iba aumentando. En números pero no en diferencia: la constante de +7 parecía irrompible. Beaubois, lejos de su nivel habitual, recortaba diferencias mientras que Rudy intentaba aparecer de nuevo. A ello se sumaba un Reyes que sacaba algo de garra. Ni con esas se lograba romper. 57-65 después de que Janning perdonara una canasta sin defensa.

Llull celebra un triple ante Baskonia. Foto: acbmedia

Llull celebra un triple ante Baskonia. Foto: acbmedia

EL MADRID METE CALMA PARA CERRAR EL PARTIDO

Los primeros minutos del último cuarto fueron un resumen perfecto de las ideas de cada equipo. El Real Madrid quería calma. Sin perder los papeles ni mucho menos el control. El título estaba muy cerca y solo había que alargar todos y cada uno de los ataques. Para ello, Laso metió a uno de los expertos: Sergio Llull. El de Mahón no estaba teniendo suerte de cara a canasta pero sacó una de sus mandarinas que resultarían fundamentales.

Baskonia, por su parte, tiró del carro para hacer lo casi imposible. Los triples parecían la única vía de escape a la derrota. Beaubois y Diop lo sabían. También un Janning que intentaba destacar ante la ausencia en el campo de Carroll. Y lo llegaron a lograr. Rudy ponía el 64-75 en el perímetro y en unos minutos Baskonia se colocaba con 71-75. Había mucho partido por delante. Shengelia, para acabar de igualar el partido, anotaba el triple del 76-79.

Doncic anota un triple a una pierna ante Baskonia. Foto: acbmedia

Doncic anota un triple a una pierna ante Baskonia. Foto: acbmedia

EL MADRID: REY DE EUROPA, DE ESPAÑA... Y DE LOS MINUTOS FINALES

Pocos equipos saben manejarse tan bien en los minutos de la verdad como el Real Madrid. La calma, la inteligencia. Y, por encima de todo, la calidad. Doncic quería despedirse a lo grande y así lo hizo. Ante los abucheos del Buesa. Ante la envidia de algunos de sus rivales. Ante la mirada de todos los aficionados presentes en la pista y en los televisores. Doncic la clavaba a una pierna desde el triple. De las canastas inverosímiles que solo las estrellas logran. Era el 78-84 con menos de tres minutos por delante. El título estaba cada vez más teñido de blanco.

LA TRACA FINAL NO SIRVE DE NADA

Locura de minutos finales que no le valieron a Baskonia. El Madrid se negó a cometer alguna falta que se fuera de las manos y diera alas a un equipo que estaba tocado y casi hundido. El 85-96 así lo dice. Lluvia de puntos final con carreras de una canasta a otra. Baskonia dio un paso al frente en defensa buscando un robo que obrara el milagro. La remontada merengue con Herreros de hace algunos años se venía a la cabeza. Pero ni el que iba por detrás era el Madrid ni el ahora dirigente merengue estaba presente en el parqué. Ayón machacó con el 80-88 y dijo basta. El Madrid, campeón de la ACB. Doblete con la Euroliga. 34 Ligas en las vitrinas y una plantilla para la historia.

BASKONIA 85-96 REAL MADRID

Baskonia:  Vildoza (2), Timma (7), Beaubois (19), Poirier (4), Shengelia (16) -cinco inicial- Voigtmann (2), Malmanis (-), Huertas (8), Janning (15), Diop (4), Granger (6), Garino (2).

Entrenador: Pedro Martínez.

Real Madrid: Campazzo (17), Carroll (6), Tavares (0), Taylor (2), Reyes (6) -cinco inicial- Causeur (6), Randolph (-), Rudy (27), Doncic 8), Ayón (14), Llull (5), Thompkins (5)..

Entrenador: Pablo Laso.

Árbitros: Pérez Pizarro, Conde, Jiménez.

Parciales: 21-18 | 17-24 | 19-23 | 28-31

Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada del playoff final de ACB que se disputó en el pabellón Buesa Arena (Vitoria).

  85 - 96  
BASKONIA vs REAL MADRID