Estatua de D'Artagnan en Maastricht (foto: Mark Ahsmann/Wikimedia Commons). A la derecha, vista de la excavación de la iglesia de San Pedro y San Pablo, en Maastricht, donde han aparecido los restos (foto: Reuters)

Estatua de D'Artagnan en Maastricht (foto: Mark Ahsmann/Wikimedia Commons). A la derecha, vista de la excavación de la iglesia de San Pedro y San Pablo, en Maastricht, donde han aparecido los restos (foto: Reuters)

Arqueología

Arqueólogos creen haber hallado la tumba del auténtico mosquetero D'Artagnan

Unos restos hallados en una iglesia de Maastricht podrían pertenecer al militar en el que se inspiró Dumas para su célebre novela. Se han tomado muestras de ADN para su comparación con el de un descendiente.

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F. D. Quijano
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Arqueólogos y trabajadores de obra han hallado en una iglesia de Maastricht (Países Bajos) un esqueleto que podría corresponder a Charles de Batz de Castelmore, conde D’Artagnan, el célebre mosquetero francés que sirvió a Luis XIV y cuya tumba ha sido un misterio durante más de tres siglos.

El D'Artagnan real inspiró el personaje homónimo de la célebre novela de Alexandre Dumas Los tres mosqueteros (1844), pero sus compañeros (Athos, Porthos y Aramis) son invenciones puramente literarias a partir de memorias de otros miembros de este cuerpo de élite y de la imaginación del novelista.

El hallazgo de los restos tuvo lugar el pasado febrero en la iglesia de San Pedro y San Pablo, cuando parte del suelo del templo se hundió durante unas obras de restauración. Bajo el antiguo altar, un área tradicionalmente reservada a personajes de relevancia, los operarios localizaron un esqueleto junto a una moneda francesa del siglo XVII y restos de un proyectil de mosquete en la zona torácica.

“Hay varios indicios que apuntan a que se trata de d’Artagnan: fue enterrado en un lugar sagrado, encontramos la bala que acabó con su vida y una moneda fechada en 1660 procedente del obispado que oficiaba misa para el Rey Sol”, explicó Jos Valke, diácono del templo, al canal neerlandés RTL y a la BBC. Valke aseguró estar “convencido al 99 %” de que los restos pertenecen al célebre mosquetero, aunque los especialistas mantienen la cautela.

El arqueólogo Wim Dijkman, que participa en la excavación y lleva casi tres décadas investigando el paradero de la tumba, pidió paciencia hasta conocer los resultados de los análisis científicos. “Soy científico, pero mis expectativas son altas”, declaró al medio regional Omroep Limburg.

Vista de la iglesia de Maastricht donde se han encontrado los restos que podrían pertenecer al mosquetero D'Artagnan. Foto: Reuters

Vista de la iglesia de Maastricht donde se han encontrado los restos que podrían pertenecer al mosquetero D'Artagnan. Foto: Reuters

Los expertos han tomado muestras de ADN, principalmente de piezas dentales, que ya han sido enviadas a un laboratorio en Múnich (Alemania) para su comparación con el material genético de un descendiente de la familia De Batz, residente en el sur de Francia. Otros fragmentos han sido trasladados a la ciudad neerlandesa de Deventer, donde se examinarán la edad, el sexo y el origen de los restos.

El D'Artagnan histórico trabajó al servicio del cardenal Mazarino y del rey Luis XIV y realizó delicadas misiones secretas para el monarca. La más importante fue el arresto de Nicolas Fouquet, el todopoderoso superintendente de finanzas de Luis XIV, caído en desgracia por abuso de poder y rivalidad política.

En 1667, D'Artagnan fue nombrado capitán teniente de la Compañía de Mosqueteros y también fue gobernador de Lille, antes de participar en la guerra franco-neerlandesa.

D’Artagnan murió en junio de 1673 durante el asedio de Maastricht, abatido por un disparo de mosquete en el pecho o la garganta mientras las tropas francesas intentaban tomar la ciudad. Según los historiadores, su cuerpo fue enterrado en la propia localidad, dado que las altas temperaturas del verano impidieron su traslado a Francia.

Para resolver definitivamente el enigma de su tumba, habrá que esperar a los resultados del análisis genético, previstos para las próximas semanas.