Discos

Un violín gitano

24 enero, 1999 01:00

Igor Stravinski: "Sinfonía de los salmos. Sinfonía en tres movimientos. La historia del soldado". Coro y Orquesta Sinfónica de la Radio Bávara. Lorin Maazel. RCA 09026 68470 2

El violín de "La historia del soldado" se puede tocar a lo gran virtuoso, con limpieza y precisión, con elegante sonido e impresionante técnica. Se puede hacer, pero no es lo más conveniente, porque es un genial cuento de barraca, una magistral función de verbena y lo que pide es un violín agitanado, con el desgarro y la impertinencia propia del músico ambulante. Sin necesidad de caer en la tosquedad ni en la impericia, Maazel logra darle a su violín esa calidad exótica y feriante. Nada de eso impide que el violín suene afinado siempre y que el maestro aproveche cada giro, cada matiz, para sugerir emociones musicales de primera categoría. Además, Maazel funde admirablemente su sonido y su intención musical con los solistas de su orquesta. Entre todos logran una "Historia" que merece un sitio destacado en la discoteca de todos. Por ponerle algún pero a esta versión, puede señalarse un ligero problema de mezcla: la percusión, sobre todo los parches, suena con excesiva presencia. Se nota en toda la obra, pero molesta más en la "Marcha real".

A cambio, señalemos también la espléndida toma de sonido de la orquesta y el coro en la "Sinfonía de los salmos" y de la orquesta sola en la "Sinfonía en tres movimientos". El coro suena poderoso, pero sin saturaciones ni gritos. El mérito es sobre todo de los cantores, pero también del ingenierio. Es impresionante la exhibición de los solistas de viento al principio del salmo intermedio. Tanto en los "Salmos" como en la "Sinfonía en tres movimientos", la batuta de Maazel desmiente a todo el que encuentre frialdad en la música de Stravinski. Hay mucho que interpretar en estas obras, y, sin perder nunca la exactitud, Maazel matiza y frasea con garra expresiva. Claro que hay emociones en Stravinski.