Junta de Mediaset España en la que sea probó su fusión con Italia.

Junta de Mediaset España en la que sea probó su fusión con Italia.

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Barclays, HSBC y Vivendi hunden las expectativas de la megafusión europea que impulsa Mediaset

Las firmas de inversión desaconsejan la integración y rebajan el precio objetivo de la compañía audiovisual.

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Llueve sobre mojado sobre Mediaset. Hace una semana Vivendi confirmó que impugnará los acuerdos del consejo de la compañía en España, con lo que deja en el aire la resolución para aprobar la fusión entre Mediaset Italia y su filial española. Un varapalo para el grupo audiovisual cuya integración no terminan de ver clara ni sus accionistas ni los analistas.

El pasado viernes, HSBC advirtió que el acuerdo no podría ser un buen negocio para la compañía. "Creemos que el acuerdo propuesto no ofrece más claridad y no fortalece a ninguna de las empresas, ni en Italia ni en España", señaló en un informe la entidad financiera, que fue muy dura con la operación.

HSBC recortó de esta manera el precio objetivo de la matriz y su filial. El valor de la primera pasó de los 2,6 a los 2,5 euros por acción, mientras que reduce el de la segunda a 6 euros por título desde los 6,6.

"No somos más optimistas de cara al corto plazo respecto a hace unos meses", señalaron estos analistas. Reconocen que las sinergias anunciadas por Mediaset, pero advierten que tienen dudas de que el grupo resultante sea “más saludable y ágil, mejor diversificado y con más armas para hacer frente a las perturbaciones a las que se enfrenta".

Resultados de Mediaset Italia

En el caso de Barlcays, mantienen su recomendación de “mantener en cartera” las acciones de la compañía, pero ha recortado su valoración un 12%, de los 8,5 a 7,5 euros por acción. Es el sexto recorte de la firma en un año. 

Aunque esta nueva valoración se sitúa aún por encima del precio actual del dueño de los canales Telecino y Cuatro (5,91 euros), hace doce meses el precio objetivo otorgado por los expertos de la firma británica supera los 11 euros.

En este contexto, Mediaset Italia presentó resultados el lunes, reflejando un beneficio neto de 108,9 millones de euros en el primer semestre del año, un 155 % más respecto a los 42,8 millones registrados en el mismo periodo de 2018. El Ebitda se situó en 474,1 millones de euros, un 20% menos en comparación con los 600 millones del primer semestre de 2018.

Los ingresos netos alcanzaron 1.482,5 millones de euros, un 18% menos que los 1.804,4 millones del primer semestre de 2018; y los costes operativos bajaron hasta 1.008,4 millones de euros, un 16% inferiores a los 1.204,4 del primer semestre de 2018.

El efecto Vivendi

El punto negro fue el aumento de la deuda. El grupo Mediaset acumulaba una deuda financiera neta de 1.194,7 millones a 30 de junio, frente a 736,4 millones del 31 de diciembre de 2018. La compañía controlada por Silvio Berlusconi explicó que este desequilibrio se ha producido por la compra del 9,6% de la emisora alemana ProSiebenSat.1 Media en mayo.

Mediaset España se encuentra inmersa en una fusión con su matriz italiana para crear Mediaporeurope, un nuevo gigante audiovisual panaeuropeo que haga frente a Netflix y a HBO. No obstante, el proceso se encuentra bloqueado por Vivendi, que se opuso a la fusión con una participación lo suficientemente relevante para que Mediaset no pudiese adquirir su paquete accionarial.

Hace unas semanas, la operadora recibió el apoyo de Península, un fondo liderado por antiguos banqueros de Mediobanca, que acordó dotar un fondo de reserva de 1.000 millones de euros para facilitar la fusión y comprar la participación de quien no estuviese de acuerdo con la operación.

Guerra europea de medios

En estos momentos, Mediaset Italia está valorada en la Bolsa de Milán en 3.257 millones de euros, con lo que la dotación de Península alcanzaría para comprar la participación ‘hostil’ de Vivendi equivalente al 29%. Fininvest (Berlusconi) tiene el 44,2%. En el acuerdo de fusión solo se dotaron 180 millones para comprar participaciones contrarias a la fusión, claramente insuficiente en el caso de Vivendi.

El gigante francés, dirigido por el magnate de los medios de comunicación Vincent Bolloré, se opone a la fusión diciendo que refuerza el control del principal accionista de Mediaset, la familia del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi. Aunque desde Mediaset se indica que Vivendi es un potencial competidor en el nuevo escenario de Mediaporeurope y que no desea la creación de un rival directo.