Carlos Herrera fue el gran protagonista del Estudio General de Medios (EGM) conocido el pasado 10 de abril. El comunicador de Cope se disparó hasta los 2.492.000 oyentes, su nuevo récord histórico en la emisora de los obispos tras ganar 466.000 nuevos fieles frente a los datos de finales del año pasado.

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Una cifra que, además, le acerca a pasos agigantados al liderato de las mañanas, en manos de Cadena Ser desde hace casi dos décadas. Sus 2.492.000 oyente se quedan a escasos 148.000 seguidores de los 2.640.000 oyentes de Pepa Bueno y Toni Garrido en Cadena Ser, la menor diferencia que se recuerde en la historia reciente de las dos emisoras para su lucha matinal.

El tirón de Herrera contagió a toda la parrilla de Cope llevando a la emisora a sus cotas más altas de los últimos cinco años: en total, 3.303.000 oyentes tras sumar 587.000, que le dejan más cerca de los 3.987.000 seguidores de Cadena Ser. Mientras Cope ganó oyentes en todas sus franjas incluyendo el deporte, la Ser se dejó seguidores en todos sus principales programas.

¿Cuál es la receta de Carlos Herrera para conseguir estos datos? La realidad indica que este éxito tiene poco que ver con lo que ha hecho el propio comunicador y su equipo para ganar audiencia y está más relacionado con el contexto político que ha vivido España en los últimos seis meses. 

Posicionamiento político de las emisoras

Las fuentes consultadas por este periódico indican que la radicalización del mensaje político, la convocatoria de elecciones para el 28 de abril y la irrupción de Vox han sido determinantes para aglutinar a los oyentes más conservadores en torno al mensaje de Carlos Herrera y de Cope, el medio más identificado con su línea ideológica ante un espectro radiofónico más cercano a la izquierda y al centro. 

Las opciones en el dial informativo para fieles más cercanos a la derecha solo se remiten a la propia Cope y a esRadio, que con muchísimos menos postes y sin el eco mediático de Carlos Herrera, ha logrado crecer hasta los 533.00 oyentes, aunque sin lograr hacer contrapeso al comunicador andaluz.

Cadena Ser históricamente se ha identificado con la izquierda y el PSOE, y esta campaña no ha sido la excepción. El problema es que su posición ha sido amenazada por el reciente cambio de RNE, que desde verano pasado, con Rosa María Mateo controlando los designios de la emisora pública, ha dado un giro a la izquierda. El resultado es que la Ser se haya dejado 152.000 oyentes y RNE ha ganado 170.000 hasta los 1.389.000.

En la batalla radiofónica del centro, Onda Cero camina casi en solitario en gran parte por la influencia de Carlos Alsina, mucho más moderado que su antecesor, el propio Carlos Herrera. Un perfil que se ha consolidado tras la salida de Juan Ramón Lucas, más identificado con la izquierda, que dejó a comienzos de temporada la segunda franja de Más de Uno para desembarcar en las noches. El resultado fue que Onda Cero ganase 250.000 oyentes hasta los 2.005.000 seguidores y Alsina subiera hasta los 1.321.000, 208.000 más.

Entrevista con Santiago Abascal

Con este panorama ideológico configurado de cara al 28-A, Cope y Herrera han sacado la mejor tajada. Con la Ser y RNE compartiendo oyentes de Podemos y el PSOE y Onda Cero cogiendo parte de los de Ciudadanos, a Cope le han quedado casi en exclusiva los oyentes de Vox y del PP y una importante tajada de los más conservadores de la formación naranja.

No es política, es simple matemática. Carlos Herrera ha sido históricamente uno de los comunicadores de radio más cercanos a posiciones ideológicas conservadoras y, por primera vez en la historia reciente, este espectro tiene tres partidos con posibilidades reales de entrar con fuerza en el Congreso de los Diputados el próximo 28 de abril. 

En este punto, las fuentes consultadas indican que Herrera ha sido el único comunicador que ha aglutinado a “las tres derechas”, tanto por su línea editorial y sus opiniones, como por su plantilla de colaboradores y su seguimiento informativo que da mucha más cabida a políticos de estas formaciones. No es casualidad que Herrera sea uno de los pocos periodistas que han tenido al líder de Vox, Santiago Abascal, compareciendo ante sus micrófonos y acudiendo personalmente a sus estudios.  

Crecimiento de Herrera... y de Vox

Tampoco es casualidad que el crecimiento mediático de este partido haya ido de la mano de la recuperación de las cifras de Carlos Herrera en los últimos seis meses. Hay coincidencia entre los analistas políticos de que el nacimiento mediático de Vox se produjo el 7 de octubre, cuando llenaron el Palacio de Vistalegre. Desde entonces, los medios han aprovechado su tirón para ganar audiencia y Herrera ha pasado de tener 1.960.000 oyentes en verano pasado hasta los actuales 2.492.000.

También es una realidad que el crecimiento de Vox ha disparado el interés de un público más conservador que hasta hace unos meses no escuchaba a la radio generalista informativa. Estas emisoras han logrado sumar 732.000 oyentes desde noviembre del año pasado hasta situarse en los 12,1 millones y, al menos, medio millón de ellos han ido Cope y a Carlos Herrera.

Esto no quiere decir que Carlos Herrera sea de Vox ni que apoye sus postulados. De hecho, el comunicador de Cope en más de una oportunidad ha criticado al partido de Santiago Abascal, aunque es verdad que el comunicador y su emisora representan más que ninguna otra cadena las inquietudes de los seguidores de este partido.