Cadena Ser espera con expectación los datos del Estudio General de Medios (EGM) que se conocerán este jueves. La emisora de Prisa Radio encadena tres oleadas consecutivas con pérdida de audiencia, una situación que esperan revertir en los datos que cerrarán este año y que sirven para confeccionar las planificaciones publicitarias del próximo año 2019.

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Las fuentes internas consultadas por este periódico indican que como mínimo esperan frenar la sangría que les ha hecho perder 320.000 oyentes entre junio de 2017 y junio de 2018, aunque reconocen que el principal efecto de los cambios puestos en marcha no se reflejará completamente hasta el final de este temporada o comienzos de la siguiente.

Cadena Ser ha puesto en marcha una batería de cambios desde el comienzo de septiembre. Por primera vez lo hizo sin centrarse en modificar la parrilla ni cambiar comunicadores emprendiendo movimientos en sus postes y antenas, como una manera de ganar oyentes de manera estructural y no orgánica. 

Nueva estrategia en Cataluña

El primer movimiento se produjo en septiembre con la puesta en marcha de Ser Catalunya, una nueva cadena que emite con frecuencias propias una programación íntegramente en catalán y paralela a la programación tradicional de la emisora en esta comunidad. Ser Catalunya cuenta desde hace un par de meses con su propio programa matinal con Josep Cuní, retransmisiones deportivas y programas magazine y, paradójicamente, hace de competencia de la Ser en Cataluña.

Con ello, la Ser busca detener -desde su programación local y con las mismas frecuencias que contaba anteriormente- la caída en Cataluña de los dos últimos EGM en que se ha dejado unos 10.000 seguidores de un universo de 386.000 oyentes.

Precisamente en el ámbito local se produjo la segunda revolución de la Ser esta temporada. Cadena Ser creó en octubre Ser+, una nueva red de emisoras locales que busca reforzar la información de proximidad a la vez que suma postes a su ya extensa red y, por tanto, aumenta sus audiencias de manera importante. 

Cierre analógico de Máxima FM 

En la práctica, esto significa que Cadena Ser suma catorce emisoras a su red local en diferentes puntos estratégicos de España como Cádiz, Sevilla, Alicante, Valencia, Tenerife, Mallorca, Toledo, Madrid, Zaragoza, Las Palmas, Málaga, Granada, Albacete, Murcia, Vallodolid y Bilbao. Es decir, emisoras donde la Ser ya tenía presencia, pero con las que busca engordar su EGM.

Para obtener estos postes, Prisa Radio ha "expropiado" las frecuencias de Máxima FM, una de sus cadenas musicales con menos audiencia de los últimos años. Máxima registró unos 300.000 oyentes en su último EGM, una audiencia que paulatinamente se debería ir sumando a la Ser.

Un movimiento que, sin embargo, no es desconocido en el sector ya que hace dos temporadas Cope siguió una estrategia casi calcada, que le ha permitido consolidarse en el segundo lugar del EGM y recortando audiencias a la propia Cadena Ser. Precisamente la incorporación de estas emisoras locales a su red -que llegaron de MegaStarFM- ha consolidado el crecimiento impulsado por Carlos Herrera desde hace tres temporadas.

El reto de las mañanas

Con todo, en el sector reconocen que Cadena Ser tiene pendiente un cambio de calado en sus mañanas.  Un cambio que, según las fuentes consultadas, debe apuntar a sus dos presentadores: Pepa Bueno y Toni Garrido. En los últimos EGM Carlos Herrera ya les ha recortado audiencia y ya solo le separan 600.000 oyentes, una de las menores diferencias de los últimos cursos.  

En el pasado EGM conocido antes del verano se reflejó que la Ser sigue liderando aunque encadenó su tercer EGM de caídas. En esta oportunidad perdió 146.000 oyentes (un 3,4% menos) respecto del primer EGM de abril, situándose en 4.089.000 seguidores. En la segunda ola de 2017 tenían 4,4 millones de fieles. Es decir, han perdido 320.000 oyentes en un año.