Prisa abortaba este martes la venta de Media Capital, su grupo audiovisual portugués, después de un calvario regulatorio que bloqueó la operación durante once meses. Un movimiento obligado por la realidad del mercado y por los malos “imputs” que tenía el grupo español respecto de la resolución final de la Autoridad de Competencia (AdC) y que tendrá un impacto global de aproximadamente 430 millones de euros en sus cuentas.

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El principal impacto de la frustrada venta de Media Capital se producirá en los objetivos de recortar el endeudamiento. De esta manera, se dejarán de amortizar 313 millones, el coste neto de la venta, además de sumar 112 millones más al total de la deuda de Prisa, equivalente a la consolidación de la deuda bruta de Media Capital.

El editor de El País y Cadena Ser planteó dos escenarios en su folleto de ampliación de capital presentado ante la CNMV en enero de este año: uno incluyendo la venta de Media Capital y que preveía el endeudamiento neto bancario ajustado a 30 de septiembre de 2017 de 661,2 millones de euros (con una deuda financiera bruta de 935 millones) y otro sin la venta de Media Capital con un endeudamiento estimado de 1.087 (1.367 millones brutos).

Refinanciación con la banca

En el caso del primer escenario, esta operación incluía el aumento de capital de la compañía que reduciría el endeudamiento en 546 millones de euros, la aportación de la venta de Media Capital por 313,7 millones, el pago aplazado por la compra de acciones de Prisa Radio por valor de 36,5 millones, los gastos del proceso de refinanciación de 19,5 millones de euros y plan de sucesión de Juan Luis Cebrián equivalente a 10,2 millones de euros.

En el segundo escenario -sin la venta de Media Capital como finalmente ha acontecido- Prisa confirma en el folleto de la ampliación de capital que “se incrementará el endeudamiento neto bancario del grupo en 112,1 millones de euros, fundamentalmente derivado de la deuda financiera neta de Media Capital a 30 de septiembre de 2017”.

Estas previsiones incluían además el acuerdo de refinanciación alcanzado con la banca a comienzos de este año y que postergaba el pago de 956 millones al cierre de 2018. El pacto incluyó la extensión del vencimiento de la deuda hasta finales de 2022, es decir, una ampliación de cinco años en la vigencia, sin amortizaciones obligatorias durante los tres primeros años, con un calendario de repago posterior ajustado a la generación de caja esperada de los negocios de Prisa y con un adelanto en efectivo de 450 millones derivados de la ampliación de capital.

Deuda al cierre del primer trimestre

Con todos estos elementos, al cierre del primer trimestre del año 2018 la deuda bancaria total se situó en 817,9 millones de euros, desde los 1.421 millones del cierre de 2017. Este montante se ha reducido gracias a los 450 millones aportados, además de la “generación de caja positiva del primer trimestre”.

En este contexto, la abortada venta de Media Capital no es una buena noticia para Prisa. Pese a que no afecta el plan acordado con los acreedores en enero, la existencia del segundo escenario -el más negativo de las previsiones- obliga a poner freno al plan de amortizaciones y además suma otros 112 millones a la deuda en un momento en que se quiere transmitir al mercado una imagen de alivio financiero.

De hecho, los mercados han recibido de manera muy negativa la noticia. A media jornada bursátil del lunes, la acción de Prisa se desplomaba un 9% aunque al cierre de mercado remontó hasta caer un 6,42%, su dato más bajo desde el mes de abril.

Medidas de ahorro de costes

Entre los analistas se duda de los planes de Prisa para reducir la deuda y apuntan a esfuerzos adicionales para recortar costes. La compañía comenzó a implementar un plan de eficiencia anunciado en febrero del 2018, con el objetivo de ahorrar 40 millones de euros en gastos en los próximos tres años principalmente en el perímetro de medias (prensa y radio) y en el corporativo.

Durante el primer trimestre de 2018, los ahorros derivados del comienzo en la implementación de dichas medidas alcanzaron los 8,5 millones de euros con un impacto en Ebitda de 6,9 millones de euros. Los analistas pondrán especial interés en este apartado en los resultados del primer semestre.