Una pancarta independentista en la sede de TV3.

Una pancarta independentista en la sede de TV3. CG

Medios AUDIENCIAS DE TELEVISIÓN

Por qué TV3 y TVE son líderes informativos, pese a las críticas por manipulación

Las cadenas públicas vuelven a liderar con puño de hierro en los programas informativos, pese a ser los más criticados por falta de objetividad.

Marzo ha certificado un nuevo y aplastante triunfo de los informativos públicos de TV3 y de La 1 de Televisión Española en las audiencias televisivas. Dos cadenas que son cada vez más criticadas por su falta de objetividad y su manipulación informativa. Una paradoja que nos lleva a preguntarnos porqué se produce una tendencia directamente proporcional entre la audiencia y la parcialidad.

Mientras más voces critican los contenidos de los programas informativos de estas cadenas públicas, más crecen sus audiencias, distanciándose mes a mes de sus principales competidores. En el caso de TV3, durante la misma semana en que el expresident Carles Puigdemont fue detenido en Alemania y cuando se multiplicaron las críticas por la cobertura de la cadena pública a este acontecimiento, la cadena volvió a lograr un nuevo récord en sus informativos.

TV3 registró un share global de 14,8% en marzo, un nuevo récord en más de dos años y a más de cinco puntos de la clasificada en segundo lugar, Telecinco. La pública creció respecto del mes de febrero y es la cadena que ganó más audiencia. De los 20 programas más vistos en marzo, todos, excepto dos, son de TV3. Incluso ha sido la cadena más vista 30 días de los 31 del mes de marzo.

Las audiencias de TV3 se disparan con el 'procés'

De hecho, EL ESPAÑOL ya ha reseñado que desde octubre, cuando comenzó a intensificarse el procés, la cadena se ha disparado y ha pasado de pelear el primer lugar con las cadenas nacionales, a distanciarse y mantener unas cifras de crecimiento históricas.

En el caso de los telediarios de marzo, son líderes en todas sus ediciones y encabezan cada día el ránking de los programas más vistos, con una audiencia media de más del 25%. El dato es claro e indica que TV3 tiene más audiencias a medida que se intensifica su cobertura del desafío independentista.

Una situación similar vive TVE. Las denuncias por manipulación informativa se multiplican diariamente y las críticas no cesan. Pese a ello, en marzo volvieron a liderar con sus mejores datos desde 2012. Sus Telediarios registraron una media entre todas sus ediciones de 2.431.000 seguidores y 15,8% en su emisión simultánea en La 1 y Canal 24 Horas.

Los informativos de TVE en su mejor dato desde 2012

El Telediario 1 sigue a la cabeza los fines de semana. Logra 2.525.000 y 18,2%, 145.000 espectadores más y 1 punto de subida sobre el mes pasado. De lunes a viernes el TD-1 obtiene 2.330.000 y 17,5% (cuatro décimas más), su mejor cuota desde octubre de 2012.  El TD-2 registra en marzo 2.504.000 y 14,5% de lunes a viernes, y 2.368.000 y 13,7% los fines de semana.

Vistas estas cifras la conclusión es clara. Los espectadores se informan a nivel estatal -y en Cataluña- siguiendo sus convicciones ideológicas. La 1 se ha consolidado con informaciones más cercanas al Partido Popular y apoyando a las tesis españolistas y constitucionalistas que se muestran totalmente contrarias al desafío soberanista catalán. Es la visión del Gobierno y de Moncloa y, los datos les avalan.

Los espectadores busca ideología, no objetividad

En el otro lado del espectro ideológico encontramos a TV3, acusado desde muchos sectores de ser el altavoz del independentismo. Una cadena a la que el procés le ha venido como agua de mayo, ya que desde su puesta en marcha ha multiplicado sus audiencia. Los espectadores de TV3, y los de TVE, claramente no buscan objetividad ni equidad en sus informaciones, solo buscan verse reflejados en sus convicciones y en su opinión política.

Es una opción, pero es la opción mayoritaria. Buscan los telediarios para informarse, pero esperando que les refuercen en sus ideologías. Un camino desde luego respetable, aunque con la salvedad de que estamos hablando de dos cadenas públicas que, en teoría, deben velar por la pluralidad informativa y por reflejar todas las voces y todas las ideologías políticas.