Juan Luis Cebrián, durante la junta de accionistas de Prisa de 2017

Juan Luis Cebrián, durante la junta de accionistas de Prisa de 2017

Medios SUCESIÓN EN PRISA

Cebrián es historia: Manuel Polanco, nuevo presidente de Prisa

El todavía presidente ejecutivo anuncia que se marchará el 31 de diciembre y que seguirá ligado a la compañía como presidente de una Fundación que controle la línea editorial de 'El País'.

Cebrián deja la presidencia ejecutiva de Prisa, después de que intentase aferrarse a su sillón hasta último momento y luego de dinamitar la llegada de dos candidatos elegidos por el consejo de administración en menos de un mes: Javier Monzón y Jaime Carvajal. No obstante, en esta oportunidad ha ido demasiado lejos. Tan lejos, que los accionistas de la compañía sopesaron cesarle antes de que se le impusiese a Manuel Polanco como nuevo candidato de consenso, según adelantó en exclusiva EL ESPAÑOL.

Ni su amistad con Soraya Sáenz de Santamaría, ni sus llamadas a sus otrora valedores dentro del consejo lograron evitar lo que hace unas semanas parecía imposible: su salida que pone fin a treinta años de reinado absoluto en el grupo de Comunicación más importante de habla hispana.

Cebrián lo ha confirmado este miércoles durante su discurso frente a la junta extraordinaria de accionistas -tal y como adelantó en exclusiva EL ESPAÑOL- que también aprobó la ampliación de capital de 450 millones y que debería allanar el camino a la salvación financiera de Prisa. En su discurso de despedida Cebrián no reconoció sus errores y justificó su salida como un paso al costado acordado con los accionistas y como una manera de abordar nuevas responsabilidades. Habló de final de un ciclo marcado por los problemas económicos y de la necesidad de emprender un nuevo rumbo.                   

Cebrián se marchará antes de fin de año

No obstante, y fiel a su legendario olfato en el manejo de los tiempos, ha intentado vender públicamente su salida como una decisión propia que ha propuesto al consejo. "Yo lo que estoy tratando es de irme, desde hace años ya", ha dicho en una entrevista publicada este miércoles en El País.

Y hoy miércoles lo ha confirmado indicando que dejará atada la ampliación de capital y por tanto la reordenación financiera de la compañía. Acto seguido ha propuesto a su sucesor: Manuel Polanco, hijo del fundador de Prisa y que se ha criado empresarialmente al alero de Cebrián. No obstante, y como ya adelantó el martes EL ESPAÑOL, la salida no será inmediata y está supeditada a que Cebrián pueda poner en marcha una Fundación que controle editorialmente El País.

Los plazos marcados por el consejo, y que Cebrián ha hecho suyos, pasan porque el actual presidente ejecutivo deje sus funciones en la gestión a finales de este año, momento en que Manuel Polanco asumirá la presidencia no ejecutiva, cargo ofrecido sucesivamente, y sin éxito, a Javier Monzón y a Jaime Carvajal. El propio Cebrián se ha comprometido en su discurso de despedida que se marchará en estas fechas.

Compromiso de suscribir la ampliación de capital

En ese momento Cebrián pondrá en marcha una Fundación que le garantiza de facto el control absoluto de la línea editorial de El País. Todo como presidente de El País y del consejo editorial. Entre otras cosas este organismo será el responsable de poner y quitar directores de la cabecera. Es el peaje que los accionistas de Prisa han debido pagar para asegurarse la salida de Cebrián y el apoyo de la Vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y de Moncloa.

En las últimas semanas que le quedan al mando de Prisa Cebrián intentará cerrar la ampliación de capital de la compañía y, por tanto, cobrar su bonus valorado por Prisa en 1,9 millones de euros en acciones, más su pensión de siete millones. Respecto de la ampliación de capital de 450 millones, las fuentes consultadas indican que hay acuerdo en que todos los actuales accionistas acudan, incluyendo a Telefónica, HSBC, Santander y Caixabank.

Estos accionistas incluso han aceptado un nuevo canje de deuda por valor de otros 100 millones de euros. La elección de Manuel Polanco ha ido de la mano de el compromiso de todo el capital de aparcar las rencillas y mantener el actual equilibrio interno de la compañía.

Manuel Mirat será el encargado de la gestión

Cerrada la ampliación queda resolver la incógnita de la renegociación con los fondos buitres y la venta de Mediacapital que aportará otros 320 millones a la caja de Prisa. El problema es que esta operación está en el aire y sujeta a la aprobación del regulador portugués que dará su veredicto final el próximo mes de diciembre.

Con Juan Luis Cebrián fuera de la compañía, el consejero delegado Manuel Mirat tomará las riendas de la gestión de Prisa, como ya adelantó hace un mes en EL ESPAÑOL. Si todos los accionistas respetan los pactos alcanzados Mirat podrá trabajar con tranquilidad y olvidándose de luchas internas que han paralizado la compañía desde febrero. Su objetivo será relanzar Prisa, modernizar sus negocios y poner el foco en Latinoamérica. Se da por descontado que con la salida de Cebrián se abortan todos los planes de vender Santillana, la joya de la corona.

Para dar muestras de esta nueva etapa en Prisa, hoy también se ha propuesto una completa renovación del consejo de administración -y fuera de orden del día- que refleja el nuevo equilibrio de poderes. De esta manera, saldrían del grupo los siete consejeros independientes: Gregorio Marañón, José Luis Leal, Alain Minc, Elena Pisonero, Alfonso Ruiz de Assin.

Y deberían entrar, propuestos por Telefónica y los bancos, Javier Gómez Navarro (exministro de Turismo del PSOE), Javier Monzón (en nombre de Santander) y Javier de Jaime (socio de CVC), Francisco Gil (expresidente de Telefónica México) y Sonia Dulá (Bank of America Merrill Lynch).

No obstante, Amber, dueño del 19% del capital, se ha opuesto frontalmente a este recambio poniendo en duda su aprobación, en medio de duras críticas públicas a Cebrián. Finalmente y después de una votación sobre realizada en el momento, los cinco consejeros fueron cesados por el 56% del capital presente en la junta.