Carlos Herrera y Cope continúan el pulso que mantiene en el aire la renovación de la estrella radiofónica. Los mensajes que ha transmitido el propio comunicador apuntan a que el acuerdo está muy lejano, aunque en la radio de los obispos confían en que sus gestiones puedan finalmente convencer a que Herrera prolongue su vinculación, al menos un año más.

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Herrera -cuyo contrato de tres años expira esta temporada- se ha cansado de decir públicamente que quiere retirarse progresivamente de las ondas. De hecho, en su última aparición pública lanzó el órdago definitivo a la cúpula de Cope durante la inauguración oficial del curso en Sevilla.

Delante de Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, empresarios locales y el propio Fernando Giménez Barriocanal, presidente de Cope, dijo que la emisora no se había acercado a hablar con él, que no sabía si la cadena estaba interesado en sus servicios y que su intención era “pasar a la reserva”.

Una renovación vital para Cope

Unas palabras que se suman a su flirteo con TVE para la eventual realización de un programa en prime time. El principal punto de discordia sigue siendo el tiempo del comunicador en antena. Herrera quiere hacer menos horas y Cope no quiere dejar de exprimir a su particular gallina de los huevos de oro.

Hace un año se daba por hecho que este verano Herrera renovaría por tres años con Cope, luego se dijo que el acuerdo sería por dos años y ahora se indica que el comunicador quiere renovar solo año a año.

En cualquier caso, la prioridad de Fernando Giménez Barriocanal y de su director general Julián Velasco es renovar cuanto antes a Herrera, su principal motor de ingresos publicitarios y un verdadero imán para las marcas que patrocinan a la cadena. En Cope saben que sin Herrera el impacto económico en sus cuentas podría ser devastador. 

La facturación ha crecido en 24 millones

Desde su llegada, el comunicador se ha convertido en su principal prescriptor ya que las marcas quieren que Herrera promocione personalmente sus productos. Gracias al periodista, Cope ha podido multiplicar sus anunciantes, subir el precio de sus anuncios, situarse en el segundo lugar de las audiencias solo por debajo de Cadena Ser y crear nuevas fórmulas comerciales en torno al periodista. 

Y las cifras hablan por sí solas. En 2014 -el último año sin Herrera- la facturación de la cadena fue de 84 millones, mientras que un año después se elevó hasta los 93 millones. En 2016, el primer año con Herrera al completo, la facturación se disparó hasta los 106 millones.

Los ingresos de Cope con Herrera han crecido muy por encima del mercado con un 10,5% en 2015 y un 14% en 2016, un 26% para todo el periodo. Del mismo modo, en el primer trimestre de este año se ingresaron 25 millones, un 8% por encima del mismo periodo del año pasado y tres puntos por sobre del mercado.

Si consideramos que Herrera ha costado unos 14 millones de euros desde que está en Cope (siete millones por temporada) y que ha ayudado a mejorar en al menos 24 millones de euros los ingresos por publicidad, vemos que el saldo positivo es de al menos diez millones. Un negocio redondo para Cope.

¿Es responsable Herrera del crecimiento?

El primer dato relevante es que los anunciantes de las mañanas en Cope se han duplicado en número desde que está Herrera. El comunicador ha instaurado además el branded content, iniciativas de prescripción en la que Herrera realiza el programa desde la sede de una empresa con una gran cobertura institucional.

Si analizamos además la procedencia geográfica de los ingresos de Cope, vemos que Madrid -con Herrera de protagonista- es la que más crece. Madrid facturó 62 millones por publicidad en 2016, casi ocho millones más que el año anterior. La segunda comunidad autónoma por ingresos fue Andalucía, coincidentemente la tierra de Carlos Herrera, con 9,1 millones.

El poder de negociación de Cope frente a los anunciantes también se ha fortalecido gracias a Herrera. Al cerrar la temporada 2014-2015 las mañanas estaban en un discreto tercer lugar con un millón de oyentes. En dos años Herrera ha crecido hasta los 1,8 millones y, gracias a ello, Cope ha pasado del tercer lugar de las emisoras hasta un sólido segundo lugar. En verano de 2015 tenía 1,8 millones de oyentes y dos años después registra 2,7 millones de seguidores.

Onda Cero redujo su facturación sin Herrera

Estas cifras han mejorado su peso en la tarta publicitaria. Según los datos de Infoadex del cierre de 2016 Cope es el segundo actor del mercado con una cuota del 26%, por el 20% de Onda Cero, aunque todavía lejos del 44% de Cadena Ser. Antes de Herrera, Cope estaba por debajo de la emisora de Atresmedia.

De hecho, para Cope sirve como precedente la situación comercial de Onda Cero tras la salida de Herrera en el primer semestre de 2015. En su primer año completo sin el comunicador registró una caída del 8,9% en sus ingresos. Su facturación pasó desde los 89,1 millones de euros en 2015 hasta los 81,2 millones en 2016.

En ese mismo ejercicio, Cope ha logrado llegar a los beneficios por primera vez en siete años. De hecho, los 4,1 millones de ganancias del año pasado detuvieron una sangría que acumuló pérdidas por valor de 23 millones de euros desde 2010. Y todo en el primer año completo de Carlos Herrera.