Imagen de archivo para ilustrar la crisis económica.

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Macroeconomía ECONOMÍA

Cuatro nubarrones que Calviño no quiso ver en julio y obligan a Economía a recular ahora

El Brexit, la debilidad de Alemania, la crisis italiana y la ausencia de Presupuestos en España se suman a la guerra arancelaria.

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Con las voces de numerosos economistas alertando desde hace meses de la ralentización del crecimiento de la economía española, la ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, decidió el pasado julio anunciar que el Gobierno elevaría su previsión del crecimiento del PIB para este ejercicio.

Sin embargo, un agosto después de ese anuncio, Calviño reculó este lunes al evitar confirmar esa promesa. El equipo de Pedro Sánchez ha vuelto de las vacaciones moderando su optimismo económico.

Las señales de alarma de la economía alemana, junto con el cariz que está tomando el Brexit han forzado a modificar el discurso en un contexto político en el que también interesa recurrir al mantra de la estabilidad para gobernar.

Sin embargo, ese panorama lleva tiempo advirtiéndose en los análisis macroeconómicos rigurosos. Basta con leer el informe de coyuntura económica de julio de la consultora Freemarket Corporative Intelligence, en el que todas esas amenazas ya estaban presentes. 

Los nubarrones, que podrían desatar una tormenta en el medio plazo en Europa y salpicar a España, podrían resumirse en estos cuatro puntos.

Brexit caótico

Que la llegada de Boris Johnson a Downing Street iba a elevar las posibilidades de un Brexit caótico era ya sabido por todos los analistas desde hace meses.

En el citado informe de la consultora que preside el economista Lorenzo Bernaldo de Quirós se recordaba que "los mercados no han descontado aún una hipotética salida del Reino Unido sin acuerdo, lo que es bastante probable". Una frase que mantiene su actualidad ahora que la crisis política en el Reino Unido se ha desbordado con el cierre del Parlamento y la posible celebración de elecciones en octubre.

Un divorcio sin acuerdo tendría un impacto en el mercado laboral español de consecuencias descomunales. Según un estudio de la Universidad Católica de Lovaina, podría acabar con 70.410 empleos en nuestro país, frente a los más de 291.000 en Alemania, lo que empeoraría el resfriado que sufre su economía.

Además, pondría en serios apuros el negocio de grandes multinacionales españolas, como Santander, Sabadell, Telefónica (O2) o IAG. 

A las duras repercusiones en el Ibex 35, se sumarían a los daños de las pymes, puesto que el Reino Unido es un destino comercial prioritario para España con un volumen de cerca de 18.000 millones de euros al año.

"El impacto directo sobre el sector exterior sería negativo, por ser Reino Unido uno de los principales mercados de exportación, y también el segundo mayor inversor en nuestra economía. Si a ello añadimos los ingentes ingresos derivados del turismo británico, resulta que la balanza de los intercambios con ese país es claramente favorable a España. Un 'Brexit duro' haría peligrar ese superávit", advierte a EL ESPAÑOL el director de Coyuntura y Estadística de Funcas, Raymond Torres. 

Entre los sectores afectados, Torres cita el transporte aéreo, el automóvil o la industria agro-alimentaria.

Guerra comercial y Alemania

La locomotora europea afronta un resfriado que también contagiaría a España en un momento de agotamiento de la política monetaria. Un contexto que ha abierto el debate en Europa de la necesidad de que Alemania aborde un plan de estímulos fiscales, como ha llegado a poner sobre la mesa el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, este fin de semana.

"Alemania está bordeando la recesión. Su crecimiento depende sobremanera de la expansión del mercado mundial. Cuando este se desploma, por la guerra comercial entre EE.UU y China, la situación de los países emergentes o el Brexit, la economía alemana se estanca. Y es que los motores internos de crecimiento que son el consumo y la inversión están anemiados" señala Torres.

Al igual que el Banco de España, el economista de Funcas considera "crucial" que el Gobierno alemán estimule esos motores internos para evitar la recesión. "De lo contrario la economía española, muy dependiente de la zona euro, se resentirá", advierte.

Italia y la UE

La crisis política que arrastra Italia desde hace años y que le ha llevado a cuestionar los objetivos de déficit de Bruselas también lleva tiempo incorporándose a los análisis sobre la coyuntura de la economía española como una seria amenaza.

"La mermada credibilidad de la Comisión Europea para obligar y, en su caso, sancionar a los estados que no cumplen o se niegan a cumplir las reglas presupuestarias de la eurozona, el caso de Italia es paradigmático.

Este riesgo para la constitución económica del euro se agrava por el entorno político emergido de las recientes elecciones al Parlamento Europeo y por la existencia de un buen número de Estados caracterizados por su euroescepticismo", advertía Freemarket hace dos meses.

Presupuestos

Este complejo escenario para la economía internacional salpica a España en un momento de debilidad fruto de la falta de un Gobierno estable que pueda legislar y con repercusiones en las Comunidades Autónomas que no pueden ni diseñar sus Presupuestos para 2020, ni recibir los 4.700 millones de euros aproximados que el Gobierno les debe por el actual sistema de financiación autonómica.

Según Torres, esa situación de las autonomías, "no debería notarse demasiado" a nivel macroeconómico por tratarse de "una proporción limitada del total de gasto, además de existir alternativas de financiación".

Sin embargo, si se activa el reloj electoral de noviembre, podría darse el caso de que los Presupuestos de Mariano Rajoy de 2018 siguieran vigentes hasta el año 2020 con un serio daño al déficit y atando de manos al Gobierno para elaborar unas cuentas con las que afrontar ese escenario macro global que no deja de empeorar.