Una mujer hace la compra.

Una mujer hace la compra. EFE

Macroeconomía Los precios bajan

El IPC cae al 2,3% en marzo por la bajada de luz y gasolinas

Es la primera vez desde 1998 en que el IPC de marzo se congela respecto al mes anterior.

El Índice de Precios de Consumo (IPC) se mantuvo en marzo respecto al mes anterior, pero recortó siete décimas su tasa interanual, hasta el 2,3%, registrando su primer descenso en siete meses, según los datos definitivos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El organismo, que confirma de este modo el dato interanual avanzado a finales del mes pasado, ha explicado que en el comportamiento de la tasa interanual del IPC de marzo ha destacado la bajada de los precios de la electricidad y de los carburantes, frente a la subida que experimentaron en igual mes de 2016.

El IPC interanual arrancó el año en su tasa más alta desde octubre de 2012. En febrero se repitió el mismo porcentaje, pero en marzo, por primera vez en los últimos siete meses, la inflación recortó su tasa interanual hasta el 2,3%, lo que significa que la cesta de la compra es hoy un 2,3% más cara que hace un año. La de marzo es la séptima tasa positiva que encadena el IPC interanual tras ocho meses en negativo.

El IPC armonizado, en el 2,1% interanual 

En el tercer mes del año, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) rebajó nueve décimas su tasa interanual, hasta el 2,1%, al tiempo que la variación mensual se situó en el 1,1%.

En términos mensuales, el IPC no experimentó variación en marzo respecto al mes anterior. Es la primera vez desde 1998 en que el IPC de marzo se congela respecto al mes anterior, pues en todos los años posteriores siempre se registraron subidas mensuales del IPC en los meses de marzo.

La inflación subyacente, que no incluye los precios de los productos energéticos ni de los alimentos no elaborados, bajó una décima en marzo, hasta el 0,9%, situándose 1,4 puntos por debajo de la tasa general del IPC.

En el descenso del IPC interanual de marzo ha influido la bajada en dos puntos de la tasa del grupo de transporte, hasta el 6,5%, motivada casi por completo por el abaratamiento de los carburantes, así como la disminución en 1,5 puntos de la tasa de vivienda, hasta el 4,3%, causada por la bajada de los precios de la electricidad y, en menor medida, del gasóleo para calefacción.