Imagen de archivo de un piso en venta.

Imagen de archivo de un piso en venta. EFE

Macroeconomía Tras tres años de subidas

El precio de la vivienda ha subido un 11% desde los mínimos de la crisis

El sector inmobiliario sigue con su lenta y desigual recuperación después del estallido de la burbuja.

Los precios de la vivienda continúan al alza. Después de una intensa caída en picado desde el fin de la fiebre inmobiliaria en el segundo trimestre de 2008, los precios acumulan ya tres años de tímido pero continuo incremento. Según los últimos datos publicados por el INE, la variación anual acumulada del Índice de Precios de Vivienda a lo largo del 2016 experimentó un alza del 4,5% en el conjunto de vivienda nueva y de segunda mano y desde los mínimos de la crisis ha repuntado más de un 11%.

Sin embargo, esta recuperación no se ha dado por igual en estos dos mercados que componen la vivienda. De hecho, la evolución del precio del hogar de primera ocupación se mantuvo en negativo durante el último semestre del año, en concreto el coste de la vivienda nueva bajó casi dos puntos porcentuales en esos seis meses.

Por otro lado, la vivienda de segunda mano experimentó subidas durante todo el año. En concreto, la vivienda usada se encareció un 3,6% a lo largo de 2016.

Tres años de recuperación

Tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, los precios empezaron a hundirse por falta de demanda. El índice del precio de la vivienda cayó un 35% entre 2008 y 2013. A partir de 2014 la tendencia cambió, con una mínima recuperación ese año. Sin embargo, no fue hasta el primer trimestre de 2015 cuando el sector volvió a mostrar síntomas de recuperación.

Mientras que en el año 2014, el alza de los precios solo supuso un raquítico 0,3%, en 2015, el aumento fue del 3,6%. Sin embargo, ese aumento se quedó corto comparado con el del año pasado, cuando la vivienda se había encarecido hasta un 4,5% respecto a 2015. Estos datos ponen de manifiesto que 2016 fue el año de mayor recuperación en el sector inmobiliario, puesto que los precios crecieron más que nunca desde el estallido de la crisis.

Desde que se iniciara este incremento en el precio de adquisición de una vivienda en los primeros meses de 2015, la diferencia entre las distintas comunidades han sido abismales. Entra los territorios donde más aumentó el precio y en los que menos lo hizo, existe un desajuste de 14 puntos porcentuales.

Madrid, Cataluña y Baleares consiguen aparecer en el podio del coste de la vivienda. En los dos últimos años, el precio de la vivienda en Madrid experimentó un alza del 16%. A su lado, Cataluña se quedó en el 15% y en la comunidad balear los compradores de una vivienda han tenido que afrontar un encarecimiento del 13%.

Al otro lado de la tabla, Extremadura, Castilla la Mancha y Castilla y León son las comunidades autónomas donde menos ha variado el poder adquisitivo de los nuevos hipotecados. Desde el año 2015, el precio de la vivienda en estos tres territorios solo ha sufrido un aumento de en torno al 2%.

Navarra y Aragón, donde más ha bajado el precio

Sin embargo, las consecuencias del pinchazo inmobiliario no han supuesto un desplome homogéneo de los precios a lo largo del territorio español. Entre el año 2008 y el último trimestre de 2016, la estabilidad de la demanda de vivienda en las distintas comunidades autónomas ha supuesto una menor caída en el precio de las casas.

Concretamente, en los territorios insulares, la bajada de los precios a lo largo de la recesión solo se ha situado en torno al 25%. En las Islas Baleares, el coste de firmar una hipoteca ahora es solo un 22% más barato que hace nueve años. En Canarias, los precios también han caído menos que en el resto de la península, un 26%. También en Andalucía, la variación ha sido menor, puesto que la caída del coste de la vivienda solo ha sido del 24%.

De una forma más intensa, el desplome de la vivienda se ha cebado con las comunidades norteñas. En Navarra, donde más ha caído el precio de la vivienda, la rebaja ha sido de casi el 45%, es decir, la adquisición de una vivienda en la comunidad foral supone ahora casi la mitad del esfuerzo que antes de la crisis. Muy cerca, le sigue Aragón y La Rioja, con una caída similar alrededor del 42%.