Bruselas

A Bruselas no le convencen los planes del Gobierno en funciones de Mariano Rajoy de fusionar los dos bancos que todavía están controlados por el Estado, Bankia y Banco Mare Nostrum (BMN). En su lugar, la Comisión y el Banco Central Europeo (BCE) han reclamado este lunes que se acelere su privatización con el fin de reforzar la estabilidad del sector financiero en España.

La nueva llamada de atención al Gobierno español para que privatice Bankia y BMN aparece en el informe preliminar de conclusiones de los inspectores del Ejecutivo comunitario y el BCE que estuvieron en Madrid la semana pasada. Las visitas semestrales de los 'hombres de negro' (según la expresión acuñada por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro) forman parte de los controles de la UE para garantizar que España devolverá los 41.000 millones de euros del rescate bancario de 2012. 

"Desde 2014, no ha habido progresos en la reprivatización de los dos bancos que quedan en manos del Estado. Completar la reestructuración y privatización de estas entidades es importante para reforzar la estabilidad del sector bancario", subrayan los inspectores en su informe.

La Comisión y el BCE alertan además de que "el principal reto para el sector bancario, como en otros países de la eurozona, sigue siendo lograr una rentabilidad sostenida a medio plazo en un entorno de bajos tipos de interés y volúmenes de crecimiento del crédito a empresas todavía negativos". También preocupan en Bruselas las posibles pérdidas que podría registrar la Sareb (el banco malo que gestiona los activos inmobiliarios de las cajas) por el cambio en sus directrices de contabilidad.

Por lo demás, los inspectores se hacen eco de la buena salud del sector financiero español, que contrasta con los problemas en países como Italia o Portugal. Los bancos muestran un "alto grado de estabilidad" gracias a los bajos costes de financiación, la reestructuración del sector y la fuerza de la recuperación económica. Además, tienen un acceso sin problemas a la liquidez y niveles de solvencia que les permitirían resistir a escenarios de estrés, afirman las conclusiones.

Reactivar las reformas

Debido a la falta de Gobierno, la misión de los 'hombres de negro' se centró sobre todo en las cuestiones financieras y apenas abordó la política macroeconómica y presupuestaria. No obstante, Bruselas y el BCE vuelven a alertar del riesgo que suponen para España el alto nivel de paro y deuda y la baja productividad y ponen ya deberes al próximo Ejecutivo de Mariano Rajoy que será investido en los próximos días.

"La agenda de reformas estructurales debe reactivarse una vez que se haya constituido un Gobierno con plenos poderes legislativos, con el fin de seguir reequilibrando la economía, reducir el paro y aumentar la productividad y el potencial de crecimiento de España", reclama el informe.

Los inspectores constatan que "el ritmo de crecimiento económico ha superado de nuevo las expectativas y sigue estando muy por encima de la media de la eurozona", gracias al consumo privado, la inversión y las exportaciones. Pero avisan de que el todavía elevado nivel de deuda pública y privada "se refleja en una considerable cantidad de pasivos externos". Eso hace que España siga siendo vulnerable a un cambio en el sentimiento de los mercados.

Bruselas admite que la bajada del paro en los dos últimos años ha sido "notable", también "gracias a las reformas". Pero resalta que la tasa de desempleo sigue estando entre las más altas de la UE (la segunda, detrás de Grecia) y afecta sobre todo a los jóvenes.

El de este lunes es el sexto informe de los inspectores de Bruselas y el BCE desde que España salió del rescate bancario en enero de 2014. Las misiones de control continuarán hasta que haya devuelto el 75% del préstamo. Hasta ahora, el Gobierno de Rajoy ha reembolsado de forma anticipada 5.300 millones de euros. Quedan pendientes 35.700 millones.

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