El ejecutivo italiano Luca de Meo ha sido el elegido por Renault para reconducir la situación del grupo francés, afrontar los retos tecnológicos, hacer olvidar a Carlos Ghosn y reforzar la alianza con los japoneses de Nissan y Mitsubishi.

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El que fuera número 1 de Seat asumirá el cargo de consejero delegado de Renault el próximo 1 de julio, tal y como anunció el consejo de administración del grupo a finales de enero. Una noticia que era un secreto a voces tras renunciar Luca de Meo a su puesto en la filial de Volkswagen y los mensajes lanzados desde París.

El desafío no es liviano. La alianza Renault-Nissan-Mitsubishi es el tercer mayor productor de vehículos mundial por ventas, solo por detrás de Volkswagen y Toyota. Según los datos de Statista, la alianza cerró 2019 con 9,22 millones de unidades vendidas.

Mientras cierra los flecos de su nuevo contrato con Renault y todas las cláusulas de su salida con Volkswagen, Luca de Meo ya prepara la implantación del modus operandi que le ha llevado a ser considerado uno de los mejores ejecutivos de la industria automovilística.

Una trayectoria de 25 años en el mundo del motor le precede. Cuando cumple sus bodas de plata en el sector, Luca de Meo vuelve a la marca que le vio comenzar su carrera. En el camino han quedado Toyota, Fiat, Volkswagen, Audi y Seat. En todas ellas ha repetido una serie de patrones que le han llevado al éxito.

El método Luca de Meo

En todas las casas donde ha trabajado Luca de Meo ha dejado huella. En primer lugar, por su carácter. El italiano tiene estrella, sabe desenvolverse a la perfección en las altas esferas y es capaz de inocular su entusiasmo y visión en sus equipos. Tanto es así que muchos de sus antiguos empleados le han seguido en su periplo por todo el mundo.

En el ámbito meramente empresarial, uno de los principales pilares en la estrategia de Luca de Meo es el diseño. A la vista está el profundo lavado de cara que han sufrido los modelos de Seat y Audi con el italiano al frente. Por ejemplo, ahí están los nuevos León o el resucitado Fiat 500, sin ir más lejos. Amante del arte, cuida al máximo la belleza de los coches que saca a la calle.

Otro punto crucial en su línea de trabajo es la deportividad. No hay que olvidar que durante su época en Fiat fue CEO de Abarth, la marca más extrema del gigante italiano. En Seat ha hecho algo muy parecido con Cupra. Lo que empezó como la versión más radical de cada modelo se ha convertido en una firma propia con concesionarios independientes de la matriz.

En el caso de Renault, el Megane tiene su versión RS. Sin embargo, si hay un nombre que identifica la deportividad con la marca francesa para los amantes del motor ese es Alpine. El fabricante francés recuperó el control de esta división en 2014 y lanzó en 2019 el Apine A110 Legende. La llegada de Luca de Meo puede catapultar definitivamente este nombre asociado a la velocidad y la exclusividad. Lo que está por ver es la relación con la Fórmula 1.

Luca de Meo también ha prestado especial atención a la tecnología y la movilidad. El ejemplo más claro, por el avance en estos aspectos durante los últimos años, es Seat. En la fábrica de Martorell ha lanzado el laboratorio de innovación sobre movilidad Metropolis (Lab Barcelona) y creado Xmova, centrada en nuevas tecnologías relacionadas también con la movilidad.

En el aspecto más práctico, Luca de Meo sin duda impulsará los modelos SUV de Renault. En la actualidad cuenta con Captur, Scenic, Kadjar, Koleos y Espace. Tan pronto le dejan, la mano del italiano se dejará notar en ellos, así como en el diseño de todos los demás.

La relación con Nissan

Fuera de la producción de coches y furgonetas, Luca de Meo también tiene la difícil tarea en Renault de limar asperezas con sus socios nipones y hacer olvidar a Carlos Ghosn. Personas que conocen al italiano, al ser consultadas por EL ESPAÑOL, no tienen la menor duda de que suavizará con facilidad la situación.

La figura del brasileño Carlos Ghosn todavía colea en la alianza Renault-Nissan. De hecho, la compañía japonesa ha demandado al expresidente del grupo y le pide 83 millones de euros. Luca de Meo no carece de diplomacia. Además, conoce la cultura asiática de su paso por Toyota, donde fue director general de planificación de producto para los Yaris y la filial de lujo Lexus.

Los que conocen a Luca de Meo hablan de él como un amante del motor y el diseño con una excelente visión de negocio. “Se va a divertir mucho en Renault”, afirman a EL ESPAÑOL. El 1 de julio comienza la partida.