Ha pasado más de medio año desde que Endesa pusiera en marcha su plan para tratar de paliar los daños derivados del cierre de la central de Compostilla (León), solicitado en diciembre de 2019. Un plan que pasa por imitar el estilo de Enel, la matriz italiana de la eléctrica, y que busca seleccionar proyectos empresariales alternativos para la zona de cierre.

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En concreto, el proyecto se enmarca dentro de la iniciativa Plan Futur-e, inaugurada en Italia por el máximo accionista de la eléctrica. Con esta base, en julio Endesa comenzaba su ronda por organismos como el Icex para dar a conocer la iniciativa; más de seis meses después, la compañía ha recibido 32 propuestas de proyectos que, ahora, pasarán la criba.

En este sentido, Endesa se ha propuesto elegir -que no financiar- aquellos que, a su juicio, sean capaces de generar riqueza y empleo en la zona de el Bierzo, que tengan sentido a largo plazo y sean sostenibles desde el punto de vista económico.

Por eso, el perfil de proyectos recibidos es variado. En concreto, entre la treintena de proyectos, presentados por 18 empresas nacionales e internacionales, existen propuestas relacionadas con la construcción, la movilidad sostenible, el sector agroalimentario (agrícola y de transformación de alimentos) o el sector servicios, así como desarrollo tecnológico ligado al sector energético.

Ahora, las propuestas serán analizadas y valoradas por la eléctrica y expertos externos (Universidad de León). De ahí, las elegidas pasarán a una segunda fase en la que habrá que detallar los proyectos y acompañarlos de un plan de negocio antes del 30 de abril.

Más de 300 hectáreas

La eléctrica que dirige José Bogas planea que los proyectos puedan construirse en la zona que actualmente ocupa la central, ubicada en Cubillos de Sil y Ponferrada; una zona de 300 hectáreas de terreno de las que 80 tienen calificación de suelo industrial.

"También será posible posible aprovechar naves, equipos industriales y otras infraestructuras actualmente disponibles", cuentan desde la compañía. No obstante, ¿cómo se van a financiar estos planes?

Desde Endesa recuerdan que los promotores dispondrán de una "amplia oferta" de ayudas públicas. Es decir, desde fondos europeos dedicados a transición justa hasta las subvenciones que prepara el Gobierno, que la pasada legislatura ya puso sobre la mesa 440 millones de euros destinados a "minimizar los daños" de la transición energética, con especial atención sobre las zonas afectadas por el cierre de centrales como esta. Endesa se ha comprometido, por su parte, a construir 390 MW 'verdes' en la zona.

Compostilla, sin embargo, no es el único frente que Endesa tiene abierto. La eléctrica tiene aún otras tres centrales de carbón para las que ya ha solicitado el cierre ubicadas en Andorra (Teruel), As Pontes (A Coruña) y Carboneras (Almería).

En todas ellas, la compañía ha tomado asiento con agentes sociales y económicos de la zona para tratar de echar la persiana de la forma menos traumática, aplicando también el plan Futur-e según las características de cada entorno.

Con la ministra Ribera abanderando la transición justa y las eléctricas dispuestas a ir de su mano, las localidades afectadas por los cierres esperan recibir, cuanto antes, soluciones.