Eduardo Ortega Socorro Arturo Criado

Este miércoles a las cinco y media de la tarde tiene lugar la primera toma de contacto entre la nueva ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y los miembros de la Mesa del Diálogo Social: los representantes de CCOO y UGT y CEOE y Cepyme. Una cita en la que el tema que más urgencia reviste es la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), que podría ser retroactiva.

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De hecho, esta es una de las cuestiones que tienen que dilucidarse tras no continuar como ministra Magdalena Valerio, antecesora de Díaz en el cargo. Bajo sus órdenes, el departamento puso sobre la mesa la posibilidad de que si la subida se llevara a cabo entrado 2020, como así será, se pudiera aplicar de manera retroactiva.

Se trata de algo perfectamente legal que ya se ha hecho en el pasado. Toca ver si no será una de las condiciones que pongan las patronales para ceder uno de los aspectos más polémicos de la subida del SMI que baraja el Ejecutivo de coalición: llevarlo a los 1.000 euros, que es la cifra que piden los sindicatos. 

Centro de la polémica

Esta es la cifra que han pedido tanto UGT como CCOO, y a la que se oponen CEOE y CEPYME. Este va a ser uno de los asuntos que van a provocar más discusión en el primer careo de Díaz con Pepe Álvarez, Unai Sordo, Antonio Garamendi y Gerardo Cuerva.

Cabe recordar además que Díaz aprovechará la cita para comunicar la intención de hacer que el SMI suponga el 60% del salario medio en España para el final de legislatura, una cantidad que se espera que esté en los 1.200 euros.

Pero no es el único. La reforma laboral y la primera fase de su derogación estarán entre los temas que se tocarán en el encuentro. Cabe recordar que lo más inmediato en la agenda de Díaz son los aspectos "más lesivos".

Y es que este es uno de los principales objetivos de Unidas Podemos como organización. Entre dichos aspectos "más lesivos" se encuentra el despido procedente de un trabajador por ausencias justificadas con baja médica.

Optimismo

A pesar de esto, fuentes de las patronales indican que hay optimismo ante la cita. Consideran que los objetivos que se pactaron con el Gobierno de Rajoy deberían mantenerse, de manera que el SMI no llegara a los 1.000 euros al menos hasta 2021.

Aprovecharán la cita para trasladar su preocupación por las medidas fiscales se derivarán de una eventual subida del SMI, que también implica elevar las cotizaciones sociales a trabajadores y empresarios. 

En cuanto a la reforma laboral y su derogación, esperan que exista la posibilidad de negociar. Consideran evidente que hay que tocar cosas puesto que data de 2012, pero sin barrer lo que ya hay.

Buena voluntad

De hecho, confían en la buena voluntad de Trabajo y del Gobierno, a pesar de que esté Unidas Podemos de por medio.

Y es que en la patronal no creen que el Gobierno se vaya a atrever a llevar al Congreso de los Diputados una propuesta que no tenga el aval de todos los agentes sociales.