Miguel Elizondo Nerea San Esteban

ACS ha vendido a Galp la totalidad de sus proyectos fotovoltaicos en España. Un paquete que suma 2.930 megavatios y que está valorado en 2.200 millones de euros, según ha comunicado la compañía a la CNMV.

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La constructora presidida por Florentino Pérez ya ha adelantado que podrá contabilizar en la cuenta de resultados del ejercicio cerrado el pasado 31 de diciembre unos 250 millones de euros de beneficio neto. 

En noviembre, el director general corporativo del grupo, Angel García Altozano, ya avanzó la intención del grupo de concluir la desinversión de los activos de energías renovables que tiene en su filial Zero-E "en unos meses, a finales de este año o comienzos del próximo ejercicio".

No obstante, la compañía que preside Florentino Pérez ratificó la apuesta del grupo por el negocio de renovables, al asegurar que seguirá invirtiendo en la construcción de instalaciones de generación de energía limpia, tanto en España como en el exterior.

Entre enero y septiembre de 2019, la compañía ha destinado a este negocio 850 millones, con lo que superó los 480 millones invertidos en todo 2018, y copó la inversión neta total de 1.271 millones realizada hasta septiembre.

Apuesta renovable de Galp

La adquisición de los activos de ACS no es casual. En los últimos meses, Galp está tratando de ganar peso en el negocio renovable a nivel internacional. De hecho, recientemente ha reforzado sus filas en este ámbito para poner en marcha nuevas operaciones.

Así, hace apenas una semana la compañía anunciaba el fichaje de Carlos Relancio como nuevo director de Energía Renovable de la compañía, con el objetivo de implementar la estrategia de Galp en en esta línea y otorgar a la energía ‘verde’ más peso y papel en las operaciones de la empresa.

El día de su nombramiento, Relancio insistía en que Galp quiere posicionarse como un “jugador clave” en el mercado de las renovables a nivel internacional.

Según anunció la empresa a finales del año pasado, en torno al 40% de su inversión neta anual promedio esperado para 2022 (entre 1.000 y 1.200 millones al año) se dedicará a desarrollar oportunidades “relacionadas” con la transición energética.

Los activos adquiridos a ACS incluyen plantas fotovoltaicas ya en funcionamiento con una capacidad instalada de 900 MW y proyectos en desarrollo, o en fase de autorización, que permitan alcanzar para 2023 una capacidad de generación instalada de 2,9 GW, equivalente al consumo medio de 1,8 millones de hogares.

“Hemos dado un paso significativo en la ejecución de nuestro compromiso de transición hacia una economía basada en un bajo nivel de emisiones de carbono. Este acuerdo fortalece la posición de Galp en su calidad de empresa integrada de energía, dando cumplimiento a sus orientaciones estratégicas para el refuerzo de una cartera competitiva de productos renovables y nuevos negocios” señalaba este miércoles Carlos Gomes da Silva, CEO de Galp.