Ferrovial sigue trabajando para la venta de su división de servicios a lo largo de los próximos meses. Al parecer, y según trasladaba la pasada semana a los analistas, existe un cierto ánimo de culminar el proceso durante el segundo semestre de 2020. Una operación que se está complicando algo más de lo previsto, dado que la compañía se ha dado cuenta de que puede sacar más rédito con la venta de las distintas unidades por separado que vendiendo todo en bloque.

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Tal y como explicaba en un Hecho Relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), existe más apetito por geografías o proyectos concretos que por el conjunto del negocio, lo que explica la ralentización del proceso anunciado el pasado mes de febrero.

Muestra de esa situación es la transacción del negocio en Australia y Nueva Zelanda, Broadspectrum, a Ventia por 303 millones de euros. Una operación en la que, no obstante, el grupo que preside Rafael del Pino se anotó unas minusvalías cercanas a los 270 millones de euros que se apuntarán en las cuentas del último trimestre del año.

El resto de unidades

Se abre así la espita para que comience el goteo del resto de unidades del negocio de servicios, y que se valoró -en el momento en el que Ferrovial colgó el cartel de ‘se vende’- entre los 2.000 millones y los 3.000 millones de euros. En concreto, ahora habrá que ver cómo se desprende de Ferrovial Servicios Internacional, que engloba los negocios de Estados Unidos, Canadá y Chile; y luego de las unidades en España y Reino Unido.

La propia empresa explicaba a los analistas que el 2019 fue un buen año para el conjunto de la división. En concreto, en España el cierre parece que será mejor de lo esperado y muestra un crecimiento significativo, así como una buena generación de flujo de caja. En el caso de Chile destacaba que existe también un buen desempeño y un sólido crecimiento, que viene motivado por ganancias no esperadas por trabajos adicionales desempeñados en algunos contratos ya existentes, así como nuevas adjudicaciones.

Para Estados Unidos se espera también un buen desempeño, dado que los proyectos desarrollados en carreteras, crudo y gas están dando buenos resultados. Quizá el punto más débil sea el de Amey, la filial en Reino Unido, en donde hace tan sólo unas semanas se anotaba un deterioro de 774 millones, y dejaba su valoración en libros en algo más de 103 millones.

¿Por qué esa reducción de valor? Básicamente Ferrovial lo justificaba por la incertidumbre que se vive en el país, lo que está afectando a la macroeconomía y a los presupuestos públicos a la hora de desarrollar infraestructuras o proyectos en los que poder participar. En cualquier caso, se encuentra inmersa en un proceso de racionalización del negocio.

Desempeño en bolsa

Hablar de Ferrovial Servicios es hacerlo de una de las principales divisiones del grupo, con ventas de 7.000 millones y una cartera de 21.000 millones de euros. Su venta se enmarca en un proceso de racionalización del grupo, en el que Del Pino quiere enfocarse a lo que saben hacer de verdad, que es la promoción, construcción y explotación de las infraestructuras de transporte.

La transformación ha sido bien recibida por el mercado, y los últimos movimientos parece que también. Tras conocerse la venta del negocio en Australia era Citi la que cambiaba el precio objetivo de Ferrovial y lo elevaba hasta los 28,20 euros, mientras que Barclays recomienda sobreponderar el valor tras haber elevado su precio objetivo hasta los 29 euros.

Ferrovial cotizaba a cierre del pasado día 27 en los 27,14 euros por título y en lo que va de año ha conseguido una revalorización del 53%, lo que la convierte en la compañía que mejor desempeño ha tenido este curso en el mercado.