"Las operaciones de mantenimiento y de handling tendrán asegurados todos los contratos a largo plazo", estas son las palabras con las que el CEO de Globalia, Javier Hidalgo, ha tratado de tranquilizar a sus trabajadores tras hacerse pública esta mañana la venta de la aerolínea del grupo, Air Europa, a IAG por 1.000 millones de euros. 

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En una carta remitida a sus trabajadores, Hidalgo recalca que "se mantendrán los convenios y los derechos históricos de los empleados" y que esta operación "garantiza el futuro de la compañía y es una gran oportunidad para todos los profesionales del grupo"

El CEO del grupo ha informado a sus trabajadores que Air Europa y las aerolíneas de IAG seguirán "compitiendo como hasta ahora" hasta que obtengan las autorizaciones pertinente y que una vez consumada la operación "Air Europa se integrará en un grupo sólido, integrado por cinco aerolíneas que han crecido y mejorado su rendimiento dentro del grupo".

Además, en la carta el CEO explica que la marca continuará operando dentro de IAG de forma separada, sin integración de su plantilla en ninguna de las restantes aerolíneas del grupo IAG.

Mala noticia para los sindicatos

Sin embargo, los sindicatos no ven con buenos ojos la venta de Air Europa a IAG. CCOO, UGT y la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca (Pimem) consideran que esta venta es "una mala noticia" para la economía. 

Según ha declarado el secretario general de CCOO en Baleares, José Luis García, y el secretario general de UGT, Alejandro Texías, los sindicatos están "muy preocupados" por la situación de los trabajadores, que esperan que no se vean afectados por esta situación.

Además, García ha expresado su "preocupación" por "cómo esto puede afectar a la conectividad aérea, dada la dependencia que los ciudadanos de Baleares tienen de este transporte" y a "la fiscalidad pública de las Islas que una empresa del tamaño de Air Europa deje de tributar" en la región.

De esta forma, desde CCOO piden prudencia a todas las partes implicadas para resolver esta situación "con el menor impacto posible, tanto en términos de empleo, como en cualquier otro que afecte a la industria turística", añade. 

Por su parte, el presidente de Pimem, Jordi Mora, se ha referido a los principales efectos negativos que podrían tener lugar y que podría ser "un incremento de precios y la reducción de frecuencias". Una situación a la que también se ha referido el responsable de la Asociación de Consumidores y Usuarios de Baleares (Consubal), Alfonso Rodríguez, quien ha afirmado que la entidad de la que es responsable "estará atenta a cualquier irregularidad que se pueda cometer.