Primera luz de alarma para las operadoras de telecomunicaciones. Orange ha sido la encargada en arrancar la temporada de resultados de los nueve primeros meses del año y se han cumplido los pronósticos: caída en todos sus indicadores operativos del mercado residencial. Una ralentización impulsada por la guerra del bajo coste que ha hecho que la compañía francesa redujese su facturación en móviles y productos convergentes.

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Los datos comunicados por su matriz en Francia indican que Orange España ingresó 3.934 millones de euros en los nueve primeros meses del año, de los cuales 1.310 se facturaron en el tercer trimestre (entre julio y septiembre), unas cifras que se traducen en una caída del 1,2% hasta septiembre y del 2,5% en los últimos tres meses.

Durante este último periodo Orange impulsó sus promociones del fútbol para intentar rentabilizar estos derechos y arrebatar clientes a su competencia. No obstante, en términos de ingresos el resultado no ha sido el esperado. Los ingresos residenciales de los nueve primeros meses del año llegaron a los 2.822 millones (un 2,7% menos).

Hasta septiembre, se ingresaron 1.567 millones por servicios convergentes (un 2,1% de retroceso), 877 millones por servicios móviles (caída del 5,5%) y 453 millones por venta de equipamiento (un 10,6% menos). Las únicas notas positivas en lo que va de año fueron la fibra que ingresó 374 millones (un 1% más) y servicios de alquiler de redes que llegó a los 660 millones y un gran crecimiento del 14,4%.

Número de clientes

En términos trimestrales los datos fueron más negativos con caídas del 4,7% en ingresos residenciales (933 millones), del 3,9% en servicios convergentes (292 millones), del 7% en móviles (292 millones), del 3,4% en fibra óptica (121 millones) y del 12,7% en venta de equipamiento (136 millones). En el último trimestre la única línea de negocio que mejoró ingresos fue la mayorista (wholesale) que creció un 15,7% hasta los 242 millones.

En su nota de prensa, Orange Francia explica que en España "mantuvo su base de clientes premium en el contexto de una tendencia hacia el bajo coste". "Dado este contexto (de caída del mercado residencial) el objetivo de España es preservar el valor en lugar de los volúmenes y aprovechar su cartera multimarca para obtener el mejor efecto para contrarrestar la tendencia del mercado hacia segmentos de menor valor", ha indicado la compañía.

Respecto a términos operativos, España registró un crecimiento de 12.000 contratos móviles, excluyendo M2M en el tercer trimestre. Al cerrar el trimestre, la compañía tiene 16,3 millones de clientes (un 0,5% más), de los cuales 13,7 millones son de contrato (un 2,2% de crecimiento).

Más clientes de televisión

El aumento de líneas netas de banda ancha fija (fibra) de alta velocidad fue de 79.000, una mejora en relación con las 71.000 del trimestre anterior. En total, tienen 4,1 millones de clientes de banda ancha (-0,9%), de los cuales 3,1 millones son de fibra (+15,6%).

Indican además que el lanzamiento de las nuevas ofertas de fútbol dio como resultado un cambio en la tendencia de clientes de televisión. Se pasó de una caída de 41.000 clientes en el segundo trimestre a 47.000 de crecimiento en el tercer trimestre. Orange tiene 711.000 abonados de televisión al cierre del trimestre (+3,9%).

La compañía reconoce que la subida de precios en julio de sus productos de más alto valor impulsó una tasa de abandono superior al 2% en el segundo y tercer trimestre de 2019, pero les permitió un crecimiento en el Arpu convergente del 0,7% hasta los 57,9 euros. Es decir, Orange puede asumir una pérdida de clientes, siempre que se queden los de más alto valor.