El proceso de negociación del ERE de Ryanair por el cierre de las bases de Girona, Tenerife Sur, Las Palmas y Lanzarote sigue su curso. Este viernes se celebra la segunda reunión de la mesa negociadora, a la cual los sindicatos irán con una propuesta bajo el brazo, que es evitar el despido de 327 tripulantes de cabina (TCP) y pilotos.

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“Vamos a llevar el mismo planteamiento de siempre”, explica a EL ESPAÑOL la responsable de Comunicación de USO y TCP en la base de Girona, Lidia Arasanz. Afirma que lo único que piden “es que no se despida a nadie de las bases afectadas y que en caso de que el cierre sea irreversible, se reubique a todas estas personas en otras bases de España”.

Sin embargo, desde el sindicato reconocen que va a ser difícil conseguir sus objetivos ya que, según explica, es “muy complicado negociar” con ellos.

Arasanz afirma que los representantes de Ryanair siempre van “con un plan prefabricado desde Dublín y lo siguen hasta el fin de las negociaciones”, pero que el sindicato al que pertenece intentará conseguir su objetivo.

Cabe recodar que en la anterior reunión, que tuvo lugar el 15 de octubre, la aerolínea comunicó a los sindicatos que efectuaría 432 despidos, una cifra inferior a los 512 anunciados en un primer momento y que no cuadra con las bajas previstas para cada base.

Según la empresa, en la base de Tenerife Sur se efectuarán 100 despidos, los mismos que en la de Girona, 69 en Las Palmas y 58 en Lanzarote. Eso supone una suma de 327 tripulantes de cabina y pilotos.

Errores en las cifras

Y es que, como reconoce Arasanz, “hay bastantes errores. No sabemos si los números que nos ha facilitado Ryanair son correctos porque los nombres no cuadran con las personas que están en las bases en muchos casos”.

Esto, por lo tanto, será una de los puntos que el sindicato intentará tratar mañana con la empresa ya que, según manifiesta “hay algo raro”.

El cierre de Girona

Los despidos anunciados por Ryanair confirman también el cierre de la base de Girona, algo que, según ha podido saber este diario, estaba en el aire hace unos meses. Y es que el nuevo director de Recursos Humanos de la aerolínea, Darrell Hughes, ya no se refería a esta como un cierre seguro.

En un vídeo enviado a su plantilla, hablaba del cierre de las bases de Canarias como algo irreversible, mientras que el de Girona lo hacía como algo posible, lo que alimentó las esperanzas de trabajadores y sindicatos de mantener sus puestos de trabajo.

De hecho, los sindicatos pensaban que pasaría igual que en Faro (Portugal), donde los trabajadores acordaron con la compañía reducir sus sueldos a cambio de no cerrar la base y mantener así sus puestos de trabajo.

Unas esperanzas a las que también contribuyeron las reuniones mantenidas entre la empresa y la Generalitat, que envió una delegación a Dublín para mantener una reunión.

Ahora, con los cierres y la cifra de despidos confirmados, los sindicatos esperan que los representantes de Ryanair vengan de buena fe y se abran a los sindicatos para juntos intentar negociar la reubicación de la plantilla en otras bases.