Abertis y el fondo GIC han alcanzado un acurdo para hacerse con la participación del 70% que Goldman Sachs Infrastructure Partners tenía en Red de Carreteras de Occidente (RCO), uno de los mayores de autopistas de México.

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Según ha explicado la compañía en un comunicado difundido este viernes, RCO gestiona 5 concesiones, con un total de 876 kilómetros, ubicadas en en la región centro-occidente del país, conectando el corredor industrial de El Bajío, y las dos principales ciudades, Ciudad de México y Guadalajara.

La operación se llevará a cabo a través de un consorcio formado por Abertis (que controlará la compañía) y el fondo de infraestructuras GIC. El 30% restante de RCO está actualmente en manos de inversores y gestoras de fondos de pensiones mexicanos (Administradoras de Fondos para el Retiro o AFORES).

Abertis adquirirá a GSIP el 50,1% de RCO por un importe de cerca de 1.500 millones de euros, sujeto a la aprobación de las autoridades regulatorias y otras condiciones habituales en este tipo de operacione

“Esta compra supone una importante operación de crecimiento para el Grupo Abertis, con la entrada en un país que ofrece una apuesta por la colaboración público-privada. La operación ha sido posible gracias al apoyo de nuestros accionistas, Atlantia, ACS y Hochtief”, ha afirmado en un comunicado José Aljaro, consejero delegado de Abertis.

Abertis suma así cerca de 900 kilómetros a su red, que alcanza ya cerca de 9.500 kilómetros de autopistas de gestión directa.

RCO es uno de los principales operadores “puros” de autopistas de México, y controla el 100% de cinco concesionarias –cuatro federales y una estatal– que gestionan un total de 8 autopistas en el país.

Cuando se cierre la operación, las magnitudes de RCO consolidarán globalmente en las cuentas del Grupo Abertis.